21 diciembre 2008

Derribando mitos médicos

Se dice que los niños no deben comer azúcar porque se vuelven hiperactivos, o que en invierno hay que usar gorro porque perdemos calor corporal por la cabeza...

Estos y otros mitos más que han circulado en el mundo por generaciones, son falsos, según informa una investigación en la British Medical Journal (Revista Médica Británica).


El estudio fue llevado a cabo por investigadores estadounidenses que decidieron comprobar la evidencia científica detrás de seis de los mitos más comunes asociados con esta temporada del año.

Para sorpresa de los autores, muchos de estas creencias no son sólo aceptadas como verdaderas por el público en general sino también por muchos médicos en todo el mundo.

Estos falsos mitos son:

  • El azúcar hace a los niños hiperactivos

  • Los suicidios aumentan durante la temporada navideña

  • Las flores de Nochebuena son tóxicas

  • Con el frío perdemos calor corporal por la cabeza

  • Comer de noche nos engorda

  • Las resacas (o guayabos o crudas) se pueden curar...

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Fuente: BBC Mundo.com

16 diciembre 2008

Los niños índigos y cristal

Cada vez se está hablando más de los niños índigo y cristal como avatares de los nuevos tiempos que se avecinan. Pero ¿qué se esconde detrás de estas profecías, previsiones, ilusiones o simplemente negocio?

Los mensajes de que razas extraterrestres están orbitando la Tierra para salvar a una selección de humanos de la catástrofe que se avecina, han inundado los correos electrónicos y las páginas de la web durante mucho tiempo. Últimamente ha cambiado la tendencia y los salvadores son otros.

Uf, menos mal, ya han destruido a los ETs, ahora se han transformado en niños azules, ¿no serán pitufos?.

Conocía desde hace tiempo la existencia de estos niños y de los de cristal también, pero tenía entendido que se tratan de niños hiperkinéticos, desadaptados, rebeldes y/o un tanto autistas.

Toda la vida, desde que tengo uso de razón han existido (en mis colegios los había), pero hasta ahora no se les había catalogado con esos nombres ni se les había atribuido esas características.

Me he dado cuenta también que las madres de esos niños sufren enormemente con sus comportamientos rebeldes y contestatarios, y se preguntan constantemente por qué no tuvieron hijos normales. Y van a los psicólogos a pedir ayuda para que les corrija esos comportamientos. Entonces los psicólogos les ponen sus etiquetas: -señora, su hijo es hipekinético, o su hijo está mal educado, o es autista, o es un rebelde, el caso es que...su hijo no es normal. Y la madre sale de la consulta la mar de angustiada y preocupada por el destino de su hijo, ¿qué será de él?, ¿será un desgraciado en la vida?, ¿por qué no habré tenido un hijo normalito, que le guste jugar como a los demás y con los demás y merendar pan con chocolate?.

Sin embargo, su hijo juega solo, o no cesa de moverse de un lado para otro, o no para de hacer preguntas o en el peor de los casos no juega. La madre no sabe ya lo que hacer, está desesperada, el problema la supera, pero he aquí que a un señor se le ocurre la idea de que esos niños que no se ajustan a las normas no lo hacen porque son nerviosos, ansiosos, tímidos, aburridos, o algunos porque tienen una patología psiquiátrica, sino que los coge a todos y los mete en un cajón de-sastre, les otorga unos poderes sobrenaturales, les pone un nombre rimbombante y resuelve dos problemas de una tajada. Ya la madre no se preocupa por tener un niño anormal, al contrario, está orgullosa de que su niño sea diferente y esté seleccionado para misiones importantes en esta vida, ¡cómo ha cambiado la situación!, que envidia le van a tener las otras madres, ya no la mirarán con pena o desprecio, sino con admiración... un problema resuelto.

Por otro lado, el vivales de turno resuelve otro problema, el de la economía, ¡que es muy importante para él!, ya que gracias a su invento empieza a publicar libros, a crear asociaciones y a recibir dinero a espuertas, ¡qué grande soy!, esto es mejor que el invento de la fregona.

Dicen que los niños que nacieron con estas carácterísticas antes de 1962 son niños azules con poderes sobrenaturales y los que nacieron antes de 1992 son cristal, todavía con más poderes y que están siendo implantados por razas superiores, que viven en otra dimensión, para salvar a la Tierra del Armagedón.

No nos engañemos, yo nací antes del 92, e incluso antes del 62 y era hiperkinético, la vecina le preguntaba a mi madre que si tenía mellizos, por lo que me movía, y en mi colegio había también de los que se quedaban en un rincón del patio del recreo, mirando y nunca jugaban. Sigo siendo nervioso aunque un poco menos porque ya no tiene uno la energía de antes, pero los superpoderes no los noto, a no ser que se necesite un catalizador que venga de las estrellas y el día menos pensado empiece a echar fuego por los ojos.

Niños con todo tipo de carácter han existido, existen y existirán siempre, pero de ahí a decir que son extraterrestes-terrestres y que vienen a salvar el mundo...es lo mismo que decir que naves de otras galaxias van a aterrizar para librarnos de todos los problemas que tiene la humanidad, o sea, el mismo perro con distinto collar.

Por supuesto, es una opinión.

No te preocupes por el futuro, mira que ni el presente está seguro.

10 diciembre 2008

Antonio Brú: el hereje del cáncer


Entrevista por Marta Iglesias

07/11/08

Utilizando patrones matemáticos, este investigador en la Universidad Complutense de Madrid y su equipo, consiguieron explicar el crecimiento tumoral. Muchos habían observado los efectos pero sólo ellos lograron encontrar una solución.

Sus investigaciones establecen que el cáncer puede curarse. Desde entonces aseguran vivir tal boicot que no encuentran financiación para sus investigaciones.

En 1998 este científico determinó el primer modelo dinámico experimentalmente demostrado para explicar el crecimiento tumoral, basado en patrones matemáticos. Como consecuencia de dicha teoría, para el equipo de Antonio Brú, un tipo de leucocitos -los neutrófilos-, son capaces de curar el cáncer. Lo constataron en experimentación animal y con dos casos humanos y, tras el éxito, sólo han encontrado puertas cerradas...

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Fuente: Revista FUSION.com