11 abril 2006

El Tamiflu, Donald Rumsfeld y el negocio del miedo



Fecha: Sat, 8 Apr 2006 12:52:50 0200



Extracto de la Editorial del número 81(abril-2006) la revista DSALUD (www.dsalud.com ) por José Antonio Campoy




¿Sabes que el virus de la gripe aviar fue descubierto hace 9 años en Vietnam?

¿Sabes que desde entonces han muerto apenas 100 personas EN TODO EL MUNDO TODOS ESTOS AÑOS?

¿Sabes que los norteamericanos fueron los que alertaron de la eficacia del TAMIFLU (antiviral humano) como preventivo?

¿Sabes que el TAMIFLU apenas alivia algunos síntomas de la gripe común?

¿Sabes que su eficacia ante la gripe común está cuestionada por gran parte de la comunidad científica?

¿Sabes que ante un SUPUESTO virus mutante como el H5N1 el TAMIFLU apenas aliviara la enfermedad?

¿Sabes que la gripe aviar hasta la fecha solo afecta a las aves?

¿Sabes quien comercializa el TAMIFLU? LABORATORIOS ROCHE

¿Sabes a quien compró ROCHE la patente del TAMIFLU en 1996? a GILEAD SCIENCES INC.

¿Sabes quien era el Presidente de GILEAD SCIENCES INC y aun hoy principal accionista? DONALD RUMSFELD, actual Secretario de Defensa de USA

¿Sabes que la base del TAMIFLU es el anís estrellado?

¿Sabes quien se ha quedado con el 90% de la producción mundial de este árbol? ROCHE

¿Sabes que las ventas del TAMIFLU pasaron de 254 millones en el 2004 a mas de 1000 millones en el 2005?

¿Sabes cuantos millones más puede ganar ROCHE en los próximos meses si sigue este negocio del miedo?




O sea que el resumen del cuento es el siguiente:

1-Los amigos de Bush deciden que un fármaco como el TAMIFLU es la solución para una pandemia que aún no se ha producido y que ha causado en todo el mundo 100 muertos en 9 años.

2- Este fármaco no cura ni la gripe común.

3- El virus no afecta al hombre en condiciones normales

4- Rumsfeld vende la patente del TAMIFLU a ROCHE y este le paga una fortuna.

5- Roche adquiere el 90% de la producción del anís estrellado, base del antivírico.

6- Los Gobiernos de todo el Mundo amenazan con una pandemia y compran a ROCHE cantidades industriales del producto.

7- Nosotros acabamos pagando el medicamento y Rumsfeld, Cheney y Bush hacen el negocio....




¿ESTAMOS LOCOS, O SOMOS IDIOTAS?

10 abril 2006

Cáncer: las terapias convencionales han fracasado





Por Antonio Muro y José Antonio Campoy


El Cáncer es un desajuste importante a nivel Físico, Emocional, Mental, y Espiritual.

Si no haces cambios a estos niveles no te curas.

Cada año mueren de cáncer en España ¡100.000 personas! sólo en los hospitales, es decir, sin contar a quienes se envía a morir a casa. Mariano Barbacid ha llegado a asegurar que uno de cada cuatro españoles fallecerá por causa de esa enfermedad. La Quimioterapia y la Radioterapia han demostrado no sólo ser inútiles -absolutamente ningún fármaco quimioterápico cura el cáncer- sino que se trata de terapias muy peligrosas. De hecho, numerosos expertos afirman ya que la calidad de vida y el grado de supervivencia es mayor entre quienes no se someten a los tratamientos oncológicos. Aunque lo más grave es que hay terapias mucho más eficaces que las oficialmente bendecidas... pero esa información se oculta al ciudadano. Para constatarlo basta leerse -lo publicamos íntegramente, sin cambios- la ponencia de apertura del I Congreso Internacional sobre Tratamientos Complementarios y Alternativos en Cáncer celebrado en Madrid los pasados días 14 y 15 de Mayo, primero de este tipo que se celebra en el mundo y que, sin lugar a dudas, va a marcar un antes y un después en el tratamiento del cáncer.



Bien amigos, la situación actual del cáncer en España -y las cifras pueden extrapolarse al resto del mundo- es ésta: la mitad de la población padecerá la enfermedad. Y de ellos, el 50% morirá. Es decir, uno de cada cuatro españoles fallecerá de cáncer. No lo decimos nosotros, por supuesto; no se trata de una exageración periodística. Quien así lo afirmó hace apenas año y medio fue el director del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas Mariano Barbacid, máximo responsable de la investigación oficial sobre esta enfermedad en España.

Obviamente eso no tiene por qué suceder con los aquí presentes porque su asistencia a este congreso les va a permitir acceder a una información que ha estado al alcance de poca gente. Son ustedes pues, por el simple hecho de estar en este acto, unos afortunados. Lo lamentable y vergonzoso es que esta información no llegue a todo el mundo. Y no llega porque existen gigantescos intereses económicos tras el cáncer. De hecho, comprobarán en breve que la gran mayoría de los medios de comunicación social no va a hacerse eco de este congreso. Y no será porque a los periodistas que trabajan en ellos no les parezca importante el tema sino porque no les dejarán ocuparse de ello las empresas dueñas de los medios en los que trabajan o porque se lo impedirán los guardianes que el sistema oncológico tiene entre los responsables de las secciones de Salud de tales medios. En prensa, radio y televisión. Y además intentarán minimizar la importancia de lo que aquí se dice.

¿No lo creen?

Hagamos ucronía. Imaginen que un científico inventa un material -quizás ya exista en realidad- que hace imperecederas las hojas de las maquinillas de afeitar manuales. O imaginen que alguien crea un cepillo de dientes cuyas púas y el mango permanecen inalterados e impecables con el paso de los años. O que alguien inventa una tela para camisas o jerseys que dura eternamente sin sufrir daño alguno. O que se inventa un motor que funciona con agua u otro combustible sin apenas valor por su abundancia. ¿Alguno de ustedes cree que se iba a comercializar? Las empresas fabricantes, por supuesto, estarían dispuestas a comprar de inmediato tales inventos al precio que fuera... pero no para comercializarlos sino para encerrarlos bajo llave y que jamás se usen. Porque el negocio verdaderamente rentable consiste en vender un producto una y otra vez... de manera indefinida.

Bueno, pues exactamente lo mismo ocurre en el ámbito de la salud. A la gran industria farmacéutica que controla los sistemas sanitarios de todo el mundo no les interesan los productos curativos. Y cuando se entera de que existe alguno se plantea de inmediato comprarlo... para evitar que se comercialice. Algo que a veces no consiguen pero entonces utilizan todas sus influencias y resortes para que el producto no se apruebe legalmente. Y cuando eso no es posible se desprestigia para que no se crea en él. Eso es lo que ha pasado -y pasa- con algunos productos. Son los casos del conocido Bio-Bac y del Ukrain.

En otras ocasiones, sin embargo, se permite que se hable de ellos. Y que salgan a la calle. Es una estrategia que permite usar ese hecho como argumento para negar lo antes denunciado. Sólo que luego se ponen todo tipo de impedimentos o se dificulta su conocimiento entre el público. Y, por supuesto, a los profesionales sanitarios -médicos y oncólogos- se les hace creer que su eficacia es mucho menor de la real. Algunos de los productos de los que va a hablarse en este congreso pueden encuadrarse en ese ámbito de actuación.

Y ustedes dirán: bueno, los productos quimioterápicos actuales y la radioterapia consiguen muy buenos resultados. Los medios de comunicación dan últimamente a menudo esperanzadoras noticias sobre los avances científicos en la investigación sobre cáncer. Y los resultados actuales con ellos son excelentes. Mucho mejores que hace unos años. Lo repiten con frecuencia los representantes de los grandes laboratorios y las autoridades médicas y sanitarias.

¿O no?

Bueno, pues no. En la curación del cáncer no se ha avanzado prácticamente nada en las últimas décadas. Las frías cifras de muerte por cáncer publicadas anualmente por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y que ustedes pueden consultar en Internet son contundentes. En las últimas décadas, a pesar de la propaganda de las farmacéuticas sobre los estupendos porcentajes de curación obtenidos en los distintos "tipos de cáncer", el número de fallecidos por esa enfermedad no ha dejado de aumentar en todo el mundo, incluido nuestro país. Cada año mueren más españoles de cáncer que el anterior. Indefectiblemente. Luego los porcentajes de curación alegados son falsos. Algo que es posible porque -¡asómbrense!- no existen en España -ni en los demás países del mundo- estadísticas fiables de las curaciones. La razón es simple: los oncólogos sólo siguen el estado de los enfermos de cáncer durante cinco años. A partir de ahí todo superviviente pasa a engrosar la estadística de "curaciones clínicas." Aunque se muera al día siguiente. A los cinco años y un día. Esa persona, fallecida un día después -o un mes o tres años, no importa- estadísticamente está "clínicamente curado". Una falacia que es posible porque el sistema se ha encargado de que nadie controle a partir de entonces a esos pacientes. Nadie sigue su evolución. No interesa. La mentira se descubriría de inmediato.

Obviamente, hubo investigadores que se dieron cuenta y lo denunciaron. Sus libros están ahí...sólo que nadie los lee. La gran industria se ha ocupado de que no se hable de ellos para que no se conozcan. Es, por ejemplo, el caso del cirujano alemán Werner E. Loecke quien hace ya varios años denunció toda esta manipulación en su libro Krebs-Alarm. Según él, la explicación a los aparentes éxitos de algunos fármacos es sencilla: los manipuladores de las estadísticas "corrieron hacia delante los límites de los estadios clásicos del cáncer" Dicho de otra forma, lo que hoy día se diagnostica como "estadio I" de la enfermedad -un cáncer en su fase inicial- no se podía siquiera descubrir años antes. En esa época todas las personas enfermas con "tumores malignos" pero indetectables se consideraban sanas. Y, obviamente, si a uno se le detecta el cáncer mucho antes, cuando el tumor es aún diminuto, las posibilidades de superar los cinco años de sobrevivencia -la barrera mágica de los oncólogos que permite alardear de que los tratamientos ortodoxos sirven para algo- son mucho mayores. Es evidente que no es lo mismo superar ese lustro cuando se detecta el tumor teniendo ya dos o tres centímetros que cuando se detecta cuando sólo tiene dos o tres milímetros. Se gana un tiempo precioso... para que el enfermo engorde la estadística de pacientes de cáncer tratados y "curados clínicamente".

¿Se entiende ahora por qué es tan "importante" un diagnóstico precoz? Pues es simple: no lo es porque eso implique que el paciente tenga más probabilidades de curarse. Cuando no se sabe cómo curar un cáncer el hecho de que se empiece a tratar al enfermo cuando el tumor tiene tres milímetros o tres centímetros es indiferente. El enfermo se morirá de todas formas. Pero para los manipuladores de estadísticas no es lo mismo presumir de que la persona ha vivido más de cinco años que reconocer que se les muere a los dos. Así que es importante concienciar a la gente de la importancia del diagnóstico precoz. Eso les permite a las empresas "mejorar" o "maquillar" los presuntos resultados obtenidos. Especialmente porque se puede incluir a todos los casos dudosos en el porcentaje de cánceres "estadio I" y cuando se comprueba que el cáncer no se desarrolla... incluirlos entre los casos de cáncer curados. Aunque en muchas ocasiones no hayan tenido en realidad cáncer. La verdad es que el diagnóstico precoz sólo es útil cuando se trata de un tumor aislado que se puede extirpar sin que se haya extendido por la zona adyacente. En suma, con el diagnóstico precoz no se consigue una sola curación real pero sí virtual: se engorda la cifra de personas que sobreviven cinco años. Es decir, de los que los oncólogos llaman "curaciones". Que no son tales aunque saben que les basta no mencionar la expresión "clínica" -siempre se puede alegar que se daba por sobreentendido- para que los profanos -especialmente los periodistas y los políticos, dos especies mucho más fáciles de engañar de lo que parece- se crean que se está hablando de curaciones reales, es decir, de la desaparición del cáncer. Lo que no ocurre más que en porcentajes pequeñísimos.

Esto agrava la falta de ética que supone dar a los enfermos fármacos cuando se sabe de ellos que no sólo no curan el cáncer sino que encima provocan graves daños en el organismo. Hoy puede afirmarse con rotundidad que la mayoría de los fármacos legalmente aprobados y que, para mayor escarnio, sufraga el estado no sólo no ayudan al enfermo a sanar o a detener el avance de la enfermedad sino que le hacen además empeorar. Hasta el punto de que hoy día cada vez más médicos -oncólogos incluidos- empiezan a darse cuenta de que sobreviven más años y con mejor calidad de vida los pacientes que no se someten a ningún tratamiento que quienes reciben tratamientos quimioterápicos o radioterápicos. Y esto ya es de una gravedad extrema.

La gran industria intenta a pesar de todo vendernos la especie de que sí hay resultados, de que hay numerosas curaciones "reales". Y lo hace asegurando que la razón de que el número de muertos por cáncer aumente año tras año desde hace décadas se debe a que la masa de población ha aumentado y además vivimos más años. Por supuesto, mienten de nuevo. ¿O es que alguien se cree que en los últimos 50 años la expectativa del ser humano ha cambiado sustancialmente? ¡Es prácticamente la misma! Y en cuanto a la falacia de que la razón se debe al aumento de población... las propias cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) echan abajo ese argumento. Basta atender a un sólo parámetro: la tasa de mortalidad por cada cien mil habitantes. Ésa no engaña sobre ese punto. Y resulta que el porcentaje de muertes a causa del cáncer por cada cien mil habitantes ¡ha aumentado entre 1991 y 2003 un 20%!

Es más, las frías cifras indican que en España, en 1980, de cada 4 personas que murieron por enfermedad una falleció por cáncer. En el 2000, sin embargo, esa proporción había aumentado de manera que ya entonces, hace cinco años, los fallecidos por cáncer eran uno de cada tres.

Y añadiremos que si en general en todos los países las cosas van mal, el último estudio realizado sobre la situación del cáncer en Europa y publicado hace sólo unas semanas en Annals of Oncology reflejaba una especial preocupación por el hecho de que en España y Portugal no se aprecian tendencias descendentes en la muerte por los cánceres más comunes. Según datos del año 2003 publicados por esa revista las muertes por cáncer en España han aumentado ¡un 41% en 15 años! Un incremento superior ¡en 30 puntos! a la media de la Unión Europea en ese período. Claro que en el ámbito oncológico España no es sino el furgón de cola de un sistema que encabeza Estados Unidos. Y allí las cosas no están mucho mejor.

¿Puede extrañarle a alguien, ante todo esto, que James Watson -premio Nobel de Medicina en 1962, codescubridor de la doble hélice del ADN y durante dos años miembro del Comité Asesor Nacional sobre Cáncer de Estados Unidos-, al serle recabada su opinión sobre el Programa Nacional contra el Cáncer, respondiera rápidamente ¡"Es una mierda!".

Pero sigamos. ¿Saben ustedes cuántas personas enferman en España de cáncer cada año? No se sabe. ¿Cuántas mueren realmente por esa causa? No se sabe. ¿Cuántas fallecen antes de haber transcurrido un año de habérselas descubierto el cáncer? No se sabe. ¿Cuántas sobreviven dos, tres, cuatro, cinco años o más a los tratamientos? No se sabe. ¿Cuál es la eficacia real de los tratamientos, especialmente de los nuevos antitumorales? No se sabe. Pero, bueno, -imaginamos que se preguntarán ustedes-, ¿es que no hay estadísticas a nivel nacional sobre el cáncer? Y la respuesta es NO. ¿Y por qué? Pues porque no interesa. Porque contra las frías cifras no se puede hacer nada, no se pueden difundir mentiras interesadas una y otra vez. El Ministerio de Sanidad y Consumo no tiene datos. La Asociación Española contra el Cáncer y la Asociación Española de Investigación sobre el Cáncer tampoco. Los grandes laboratorios de investigación de fármacos para combatir la "enfermedad", mucho menos. No hay datos fiables de nada. Sólo se controlan ocho o nueve hospitales y luego se extrapolan sus resultados a nivel nacional. El único organismo que tiene datos reales concretos y medianamente fiables en España es el Instituto Nacional de Estadística y se refieren sólo a la morbilidad hospitalaria. Es decir, lo único que de verdad se sabe es cuántas personas mueren en los hospitales a causa del cáncer. Están a disposición de quien quiera consultarlos en Internet. Y esos datos indican que cada año mueren en los hospitales unas 380.000 personas de las que casi 100.000 fallecen a causa de tumores cancerígenos (es decir, ¡como si hubiera 520 atentados terroristas como el del 11 M... cada año!). Una cifra mareante que, encima, no refleja la realidad porque buena parte de los enfermos terminales son enviados a morir a sus casas por los oncólogos "cuando ya no pueden hacer nada por ellos".

En suma, ¿cuántas personas mueren de verdad de cáncer en España si sólo en los hospitales fallecen casi cien mil al año? ¿Un 50% más? ¿El doble? No se sabe. Pero eso sí, se ha avanzado muchísimo en la investigación y tratamiento del cáncer....

Actualmente hay tres vías con las que la Medicina convencional afronta el problema del cáncer: la Cirugía, la Quimioterapia y la Radioterapia.

En lo que se refiere a la cirugía es cierto que cuando un tumor es muy pequeño y se extirpa antes de que se extienda, cuando aún está aislado, en la fase inicial, hay cierto grado de éxito. Pero incluso en casos incipientes, sin metástasis, la cirugía sola no es suficiente -según datos del Manual Merck- en el 63% de los casos de cáncer de pulmón, en el 35% de los cánceres de boca, testículo, riñón, vejiga, colon, mama, útero, próstata, ovarios y laringe. En cambio, es eficaz en el 94% de los casos de cuello uterino.

En cuanto a la Radioterapia los oncólogos reconocen que los resultados son muy escasos. Es ineficaz en un alto porcentaje de cánceres. Según el Manual Merck la radioterapia sola no es aceptable más que en casos de cáncer iniciales de testículos, en la llamada Enfermedad de Hodgkin, en los linfomas no hodgkinianos y en los cánceres de próstata (entre el 67 y el 90% de los mismos).

Y en cuanto a la Quimioterapia el mismo manual indica que, por sí sola, tiene cierto éxito en los casos iniciales de coriocarcinomas, cáncer de testículos -excepto seminomas-, la enfermedad de Hodking, el linfoma de Burkitt y el linfoma linfoblástico.

¿Y el resultado de combinar las tres terapias, es decir, cirugía-radioterapia, cirugía-quimioterapia, radioterapia-quimioterapia y cirugía-radioterapia-quimioterapia? Pues hay que decir que no se logran resultados mucho mejores en la mayor parte de los casos comentados aunque sí ayuda en otros cánceres no mencionados como los de endometrio, estómago, riñón -tumor de Wilms-, sarcoma de Ewing y meduloblastomas.

Ahora bien, estamos hablando de los resultados que se obtienen en las fases iniciales de desarrollo del cáncer. Y hablamos de supervivencia, no de curación real del cáncer, de su desaparición. Porque cuando el tumor es grande o se ha extendido los resultados son muy otros. En tales ocasiones incluso los porcentajes de "curación clínica" -es decir, supervivencia de 5 años sin que se manifieste de nuevo el cáncer- son muy bajos.

Y no perdamos de vista otra cosa: la Radioterapia y la Quimioterapia tienen gravísimos efectos secundarios. Estos varían mucho de un paciente a otro pero las náuseas, los vómitos, la fatiga intensa, la caída del pelo y la pérdida de glóbulos en sangre son los más frecuentes. Al menos tres de cada cuatro pacientes padecerá además anemia severa con la consecuente debilidad, somnolencia, dolor de cabeza, fatiga constante, falta de aire y palpitaciones aunque no necesariamente se presenten a la vez todos los síntomas descritos. Y también bajan los glóbulos blancos ya que resulta afectada la médula ósea y disminuyen las plaquetas. Es más, ambas terapias provocan inflamación e incluso úlceras en las membranas mucosas así como en la boca y la garganta. Pueden asimismo irritar y dañar las venas inutilizándolas temporal o permanentemente. O provocar una flebitis. Y, por supuesto, si se trata de una embarazada provocar serias malformaciones en el feto; de hecho, lo normal es que nazca muerto.

Y es que el organismo se intoxica gravemente con la quimioterapia, muchas veces de forma irremediable. Con lo que se da la paradoja de que al enfermo le puede desaparecer su tumor... pero se muere algún tiempo después porque el organismo le falla al estar envenenado. Eso sí, a nivel estadístico esa persona no habrá ya muerto de cáncer sino de otra cosa. ¡Hay que proteger las estadísticas! Con lo que muchas veces esa persona figura entre los enfermos "libres de cáncer"... a pesar de que ha muerto. Aunque lo más sangrante y que nadie comenta es que tanto la Radioterapia como la Quimioterapia, que se utilizan para combatir el cáncer, pueden a su vez provocar cáncer.

Un sarcasmo.

Llegados a este punto no podemos dejar ya de denunciar públicamente, de forma clara y rotunda, que el problema del cáncer está siendo manipulado de forma vergonzosa. En ningún lugar de Occidente se está atendiendo a consideraciones sanitarias sino políticas. Hay una orden no escrita que hace que las autoridades de todo el mundo intenten minimizar el problema ocultando la verdad. Por eso no se hacen estadísticas oficiales y constatables de los índices de supervivencia en los tratamientos convencionales. Los "éxitos" que con la cirugía, la Quimioterapia y la Radioterapia se supone que se obtienen los aportan quienes fabrican los aparatos de radioterapia, los laboratorios que desarrollan los fármacos y, en el mejor de los casos, los oncólogos que practican ambas técnicas terapéuticas. De la credibilidad de los fabricantes y laboratorios no hay mucho que explicar porque de vez en cuando la propia FDA norteamericana, harta probablemente de tanta mentira, les tiene que reconvenir. Hoy hasta la fiabilidad de los ensayos clínicos está ampliamente cuestionada. Muchos no se efectúan a doble ciego. Y buena parte no los controlan equipos independientes. Es más, ni siquiera los oncólogos que los dirigen tienen muchas veces acceso a los datos completos para corroborar la eficacia de lo que hacen por lo que, cuando su fracaso es alto, terminan pensando que han tenido la mala suerte de que a ellos les llegan casos muy difíciles pero como a otros compañeros les va mejor -eso dicen las estadísticas- lo que tienen que hacer es no desesperar.

Sin embargo, los escasísimos datos fiables que existen son tozudos. Según el Instituto Nacional de Estadística muere hoy casi en España el doble de personas por tumores que hace dos décadas. En 1980 fallecieron de cáncer, sólo en los hospitales españoles, 58.431 personas. En l985 -cinco años después- fueron 68.779. En 1990, 79.609. En 1995 se llegó a 89.493. Y en 1999, 94.566. Hoy alcanzamos casi las 100.000 muertes anuales Lo que supone el 25% de todas las muertes habidas en hospitales. Siendo los índices de mortandad más altos en los casos de cánceres de tráquea, bronquios y pulmón -en primer lugar- y los de colon (la mitad de casos que los anteriores). Les siguen a poca distancia los cánceres "mal definidos, secundarios y no especificados" y los de estómago, mama, próstata, hígado, tejido linfático, vejiga y páncreas. Es decir, que el número más alto de fallecimientos se da entre buena parte de quienes padecen los tipos de cáncer que se supone mejor resultado tienen con Quimioterapia y Radioterapia.

¿Alguien lo entiende?

La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó recientemente su Informe Mundial del Cáncer y en él ya se reconoce esperar que los casos de cáncer aumenten un 50% y pasen de los 10 millones de casos registrados en todo el mundo en el 2000 a 15 millones en el 2020. Y eso que durante los últimos 20 años el mundo se ha gastado en investigación del cáncer cerca de 15.000 millones de euros (¡dos billones y medio de las antiguas pesetas!).

¿No va siendo hora de que los oncólogos empiecen a replantearse si lo que creen saber del cáncer tiene fundamento, si no estarán equivocados?

En febrero del 2003 publicamos en Discovery DSALUD una entrevista con la doctora Ghislaine Lanctôt, autora del best seller mundial "La mafia médica", en la que ésta denunciaba abierta y valientemente la corrupción del actual sistema sanitario, "permitida y amparada por médicos y gobiernos en beneficio de las grandes empresas farmacéuticas". Pues bien, hace ya muchos años se publicó otra obra esclarecedora que tenía un título similar: La mafia del cáncer. Escrito por Christian Bachmann, un periodista alemán de investigación, el libro, riguroso y perfectamente documentado, constituye una denuncia brutal -e inatacable- de la práctica oncológica vigente. Un documento cuyo contenido, a pesar de haber transcurrido varios años, sigue estando de plena actualidad. En él se revela un informe del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos elaborado en 1979 que reconoce que "en el lapso de los últimos 23 años la barrera de los 5 años de sobrevivencia para todos los tipos de cáncer sólo ha mejorado en un 2%. Y precisamente en los tipos más comunes y frecuentes de cáncer las gráficas que indican la sobrevivencia están totalmente inmóviles desde hace decenios. El 'New England Journal.of Medicine' reconoce que desde 1955 la cifra de curación en pacientes con 'cáncer de mama' ha permanecido prácticamente constante. Y en el cáncer de estómago y de intestino grueso hay una ausencia total de éxito desde hace 40 años. Un reconocimiento público -añade- que fue mal muy recibido por el alto mundo especializado."

Bachmann explica luego que la práctica totalidad de los medios de comunicación suelen participar "con celo y esmero" en las "campañas de encubrimiento" de la verdad. Y agrega que por eso, por ejemplo, "las grandes y calificadas revistas norteamericanas lograron acallar durante años las palabras del investigador Hardin B. Jones, cuyos trabajos mostraban al desnudo las escandalosas irregularidades que se cometían en las estadísticas del cáncer a fin de maquillar los resultados de los ineficaces tratamientos" de hoy.

Jones -entonces profesor de la Universidad de California- denunció en un seminario celebrado en 1975 ante numerosos periodistas especializados de todo el mundo lo que había descubierto. Según explicó, en las investigaciones para comprobar la eficacia de los fármacos muchos pacientes desahuciados eran colocados en el grupo "testigo" -es decir, en el de aquellos pacientes a los que sólo se les da un placebo y no el tratamiento que se va a probar- con lo que el índice de supervivencia de ese "grupo de control" resultó ser muy bajo. En cambio, en el grupo de personas a las que se iba a administrar el tratamiento no sólo no había nadie desahuciado sino que se incluía en él a quienes tenían ya de por sí mayores posibilidades de sobrevivir. Y, encima, a los enfermos de este segundo grupo que fallecían tempranamente se les excluía del estudio -una vez empezado- para que no se contabilizaran sus muertes con la excusa de que no habían sido tratados "durante el tiempo suficiente" con el tratamiento para ser tenidos en cuenta. En suma, se favorecía desde el principio "de forma engañosa e indecente" al grupo de pacientes asistidos con el producto o tratamiento que se estaba estudiando.

Jones denunció además que desde 1940, debido a la nueva "definición científica" de lo que se consideraba "cáncer", se estaban clasificando como tales tumores de dudosa malignidad. Y aseguró que fue a partir de ese momento cuando creció rápida y espectacularmente la cifra de "curaciones de cáncer". Explicó luego que había comprobado cómo la cifra de "curaciones" conseguida se correspondía precisamente, en todos los estudios revisados, con el porcentaje de "diagnósticos dudosos". En otras palabras: muchos de los que presuntamente se curaban de cáncer... no habían tenido probablemente jamás esa enfermedad.

Pero Jones fue aún mucho más allá. Porque resulta que, una vez corregidas esas "irregularidades" en las estadísticas estudiadas, llegó a la conclusión -como antes adelantamos- de que "la expectativa de vida de los pacientes con cáncer que no fueron tratados parece ser mayor y mejor que la de los que se someten a tratamiento". En suma, según Jones los tratamientos oficiales para el cáncer no sólo no ayudan sino que son peligrosos. O, dicho de otra manera: los enfermos de cáncer que no se someten a ningún tratamiento convencional viven más tiempo y con más calidad de vida que quienes se someten a ellos.

¿Y que pasó con tan increíble revelación? El periodista científico Gary Nuil lo resumió en su momento: "Sólo dos de los centenares de periodistas que asistieron al simposio lograron que tan asombrosa información fuese publicada". Un silencio que se mantuvo en los años siguientes a pesar de que Jones demostró entre 1975 y 1978 -con mayor lujo aún de detalles- que se había utilizado esa misma argucia en otros trabajos. Todos sus hallazgos fueron silenciados sistemáticamente por los medios de comunicación. Hardin B. Jones murió en 1978.

Sin comentarios.

Evidentemente, a muchos oncólogos les da hoy ya tanta vergüenza esa manipulación tan descarada de la realidad que empiezan a negarse a hablar de "curación" y utilizan ya sólo el término "sobrevivencia".

Estamos seguros de que a muchos de ustedes lo que les estamos contando les parecerá increíble. Es más, estamos persuadidos de que buena parte pensará que un cáncer debe ser algo fácilmente reconocible, especialmente a simple vista. Si no cuando un tumor es pequeño, sí al menos cuando ya está extendido; cuando, por ejemplo, hay metástasis generalizada. Bueno, pues no es verdad. Basta para demostrarlo llevar una misma muestra a varios patólogos para que la examinen y hagan una biopsia. Se comprobará que, con mucha frecuencia, se dan diagnósticos diferentes. Que en unos casos se diagnosticará el tejido como canceroso y en otras el resultado será negativo.

Y es que la creencia de que se puede saber si una célula es cancerosa o no viendo simplemente su comportamiento bajo el microscopio es falsa. El método del extendido celular de Papanicoalu, por ejemplo, tan practicado durante años (con un porta-algodón se toman células superficiales del cuello de la matriz y se mandan al laboratorio para su examen) tiene un porcentaje de error bastante alto. Y como los patólogos, en sus diagnósticos, van "sobre seguro", el número de pacientes que entran a formar parte de la estadística con el diagnóstico de vegetaciones malignas cuando en realidad son benignas es igualmente alto. Además, luego pasan a engrosar la lista de "pacientes curados". Y total, sólo hay que hacerle a la mujer una histerectomía y quitarle el útero. A fin de cuentas -argumentan muchos médicos-, a ciertas edades, ¿para qué lo quiere una mujer si ya no va a tener hijos? Y es mejor prevenir...

Bachmann, muy crítico con lo que sucede, comenta a este respecto en su libro: "(...) Es evidente que cada día se hacen más histerectomías innecesarias. La mayoría se hacen para mantener ocupados a los cirujanos y formar nuevos. Como la frecuencia del cáncer de matriz está disminuyendo, las grandes clínicas se quedan sin trabajo y como 'eso no puede ser', los hallazgos ginecológicos insignificantes se elevan a la categoría de casos quirúrgicos. Según una investigación norteamericana, la extirpación de la matriz se hace 3 veces más cuando los cirujanos cobran por cada operación que hacen. El salario fijo los vuelve reposados y conservadores."

Bachmann añade más adelante: "Puede que el lego se deje impresionar por las grandes diferencias entre los años de sobrevivencia de cánceres descubiertos tempranamente y los diagnosticados tardíamente. El pobre no se da cuenta de que lo tienen sometido a un trío de barata prestidigitación pues le están comparando partidas que no pueden compararse. Junto a Loeckle cayeron, además, en la cuenta de este error fundamental Kothari y Wetha, especialistas del cáncer del Medical College de Bombay. "Comparables" son los años de sobrevivencia de pacientes con los mismos estadios de cáncer pero con diferente tratamiento. La "tasa de curaciones" real sería, exactamente definido, el número de pacientes tratados que aún esté vivo después de 5 años menos el número de pacientes que aún está con vida sin haber recibido tratamiento alguno para su cáncer." Y todo esto en el caso de que realmente pudieran compararse los casos elegidos entre los dos grupos, algo harto difícil de conseguir por no decir imposible, por lo que en la práctica hay que darse por satisfecho con la comparación de pacientes que en edad, sexo y estadio del tumor se asemejen lo más posible.

A esas reflexiones cabe añadir otras. Porque habría que saber también cuántos falsos positivos, es decir, personas que han sido tratadas de cáncer sin tenerlo, se incluyen entre los porcentajes de "curación clínica". Y habría que plantearse a cuántas personas los fármacos les han acortado la vida en lugar de alargársela habiendo además convertido en un infierno sus últimos meses.

El conocido epidemiólogo alemán Dieter Hoelzel -del Centro Clínico de la Universidad de Munich- afirmó con rotundidad hace sólo unos meses que en los últimos 25 años no ha habido "ningún progreso" en la supervivencia de cáncer metástatico de colon, pecho, pulmón y próstata, causantes del 80% de las muertes por esta enfermedad en los países desarrollados. Las proporciones de supervivencia -aseguró- NO HAN MEJORADO durante las últimas décadas. Los pacientes de hoy mueren de cáncer tan rápido como lo hacían los enfermos de hace 25 años.

En 1990 el Dr. Ulrich Abel, experto en Bioestadística Oncológica, publicó una de las obras más críticas con los tratamientos oficiales del cáncer. La revisó en 1995 y nos confirmó sus conclusiones antes de la publicación de un reportaje sobre la Quimioterapia que sacamos en Discovery DSALUD hace dos años. Abel escribió lo siguiente: "No hay evidencia, para la gran mayoría de los casos de cáncer, de que el tratamiento con estos fármacos produzca resultados positivos en los pacientes con enfermedad avanzada, sea en expectativas de vida o en calidad de vida. La casi dogmática creencia en la eficacia de la Quimioterapia se basa con frecuencia en conclusiones falsas extraídas de datos inapropiados".

Créannos. Podríamos estar aquí citando durante los dos días del congreso opiniones parecidas sobre los tratamientos oncológicos actuales y su falta de resultados. Pero nadie quiere escuchar. Especialmente la mayoría de los oncólogos. Aunque no todos, es verdad. De hecho, algunos ya se han rebelado. Se sorprenderían ustedes del número de oncólogos que está hoy en contacto con la revista. Y más si les oyeran manifestarnos que están de acuerdo con nuestras denuncias pero no son libres para actuar. Oncólogos que gracias a su cambio de actitud han aprendido a escuchar a sus pacientes y éstos les han recompensado siendo sinceros con ellos. Por ejemplo, confesándoles que junto a los tratamientos que les mandaban... seguían paralelamente otros tratamientos. Algo que nos consta hace hoy la inmensa mayoría... pero se lo ocultan a sus oncólogos. Incluso los que están sometidos a control en protocolos de investigación con lo que los resultados de los estudios están contaminados. Algo que nosotros sabemos desde hace años. Podemos asegurarles que no son menos de tres centenares los enfermos de cáncer que en los últimos seis años, en contacto con la revista, nos han confesado seguir tratamientos complementarios a los que les mandaban sus oncólogos y todos, sin excepción, afirmaban no habérselo dicho a sus médicos. Todos. Y nos decían que no se lo confesaban por temor a su reacción -especialmente entre quienes habían aceptado someterse a algún protocolo para probar un producto experimental- y porque creían que ello podría llevarles a quedarse sin atender en lo que de verdad entienden fundamental: las carísimas pruebas diagnósticas.

Pueden ustedes imaginar la gravedad de este hecho. Nosotros se lo hemos querido hacer entender a quienes nos llamaban pero sin demasiado éxito. Porque si ese doble tratamiento se produce hoy de forma mayoritaria la fiabilidad de los ensayos clínicos está por completo en entredicho.

Y por cierto, un reciente estudio publicado sobre el uso de terapias alternativas en cáncer ha terminado con el mito de que quienes recurren a ellas son pobre gente engañada. El informe dice todo lo contrario: el perfil medio es el de mujer joven con nivel educativo muy alto.

En suma, cuando uno es consciente de que la vida de un paciente está en sus manos y sabe que las terapias que conoce no funcionan debe tener la humildad de reconocerlo y buscar donde sea conocimientos nuevos... aunque sea al margen del sistema. Porque es el sistema actual, montado en torno a lo que muchos ya definen como "el negocio del cáncer", el responsable de la actual situación. Y por eso hoy, como periodistas informados, nos vemos en la obligación de denunciar ese entramado económico del que unos son culpables por negligencia y otros por ignorancia.

Un sistema que, como hemos visto, no cura.

-Un sistema que trabaja con animales en modelos de investigación básica que no está demostrado que sirvan para el hombre.

-Un sistema que prefiere buscar nuevas formas de destrozar un tumor -que no mata- pero invierte muy poco en estudiar las metástasis.

-Un sistema que privilegia investigaciones sobre productos de escasos efectos pero alto rendimiento económico.

-Un sistema que defiende grandes ensayos clínicos multicéntricos de enorme coste sólo soportable por grandes corporaciones pero con pocos beneficios en expectativas de vida.

-Un sistema que rechaza con argucias legales, administrativas y judiciales toda posibilidad de buscar soluciones alternativas al margen de los grandes intereses económicos que han acabado, ante la inoperancia de los poderes públicos, por monopolizar la investigación privada.

-Un sistema que hasta utiliza a los jueces para que validen las teorías oficiales como las únicas aceptables a pesar de sus escasísimos resultados y persigue, y hasta intenta encarcelar, a quienes se atreven a disentir.

Y no son afirmaciones gratuitas. Según PubliMed -el banco de datos médico más importante de Internet-, en los últimos años se han publicado MAS DE MILLÓN Y MEDIO DE ESTUDIOS sobre el cáncer. Sólo que, como en su día denunció la revista Fortune, la mayor parte de los fondos se han destinado a investigaciones que enfocan su trabajo en mecanismos muy específicos, genéticos o moleculares, del interior de la célula cancerosa o en la reacción de sustancias en tejidos "in vitro".

Hoy los científicos creen conocer casi todos los pasos bioquímicos que una célula sana utiliza para multiplicarse y programar su muerte en el momento correcto. Saben incluso -o dicen que saben- cómo esos mismos mecanismos van cambiando en una célula cancerosa. Pero miles de millones de euros después ¡siguen sin saber como tratar el cáncer porque se empeñan en enfocar la enfermedad desde puntos de vista cada vez más reduccionistas!

Si un investigador realiza un trabajo en el que demuestra que un ligero cambio en un gen tiene un efecto significativo en el tumor de un ratón el trabajo tiene muchas posibilidades de publicarse en alguna "prestigiosa" revista. Así se consigue la reputación y el dinero. Por el contrario, los científicos que piensan holísticamente sobre el cáncer y no se centran en combatir los tumores así como quienes proponen perspectivas completamente nuevas sobre su etiología y tratamiento no pueden acceder a los fondos de investigación.

Es verdad que la metástasis es un mecanismo que involucra docenas de procesos y es duro hacer réplicas experimentales cuando hay tantas variables pero es ÉSE el tipo de investigación que necesitamos. En cambio, los investigadores optan por experimentos más sencillos que generen resultados reproducibles porque así se aseguran nuevos fondos y contribuyen al desarrollo de nuevos fármacos. Aunque sólo sirvan para tratar de reducir el tamaño del tumor y no para curar un cáncer. Según PubliMed se han publicado ya 150.855 estudios experimentales en ratones. ¿Y cuántos de ellos han aportado algo realmente eficaz en las terapias contra el cáncer? Muy pocos, por no decir sin más que ninguno.

Y es que aunque parezca increíble nadie parece darse cuenta de que el gen de un ratón puede ser muy similar al gen de un humano pero el "resto del ratón" es muy diferente; y, desde luego, carecen de nuestra compleja vida social y emocional (bueno, aparentemente al menos).

Resumiendo el pensamiento de otros muchos, citaremos a Homer Pearce, cuya opinión tiene especial significado por haber trabajado como director de Investigación del Cáncer e Investigación Clínica en uno de los principales laboratorios a nivel mundial. Para él, los modelos de ratón -y cito sus palabras textualmente- "son tristemente inadecuados para determinar si una droga funcionará en humanos. Si usted mira a los millones y millones y millones de ratones que se han curado de cánceres inducidos y analiza el éxito relativo -o la falta de él- que hemos logrado clínicamente en el tratamiento de enfermedades metastásicas comprenderá que, definitivamente, hay algo que NO funciona en el modelo".

Robert Weinberg, ganador de la Medalla Nacional de Ciencias, fue aún más contundente afirmando que el modelo preclínico de cáncer humano en gran parte "apesta". Barbacid ha sido desde luego más sutil y se ha limitado a reconocer que la mayoría de los fármacos de los que disponen los médicos hoy para tratar a los pacientes son "prehistóricos" y apuesta por nuevos modelos más "predictivos". Con lo que además de escoger mal el modelo sigue escogiendo mal el objetivo. Barbacid -y con él la mayoría de los oncólogos- sigue pensando en que para vencer al cáncer hay que atacar el tumor... como si reducir su tamaño o retrasar su crecimiento supusiera la curación del cáncer. CUANDO ESO NO ES ASÍ... Y SE SABE.

Es más, muchas veces, en ese intento de atacar, de reducir el tumor a través de la cirugía, la radioterapia o la quimioterapia se provoca la metástasis... que es la que realmente mata. Por eso llama la atención el escaso esfuerzo inversor en su investigación. De los fondos concedidos por el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos desde 1972 MENOS del 0.5% de las propuestas subvencionadas estaban enfocadas a saber algo más sobre las metástasis. De casi 8.900 propuestas aprobadas en el 2002 para la obtención de fondos, el 92% ni siquiera menciona la palabra metástasis. Y ese es el principal problema: no buscamos donde más se necesita. ¿Por qué? Porque ese tipo de investigaciones es más complicado, da más trabajo, dura más tiempo y cuesta mucho más sin beneficios a corto plazo.

Aunque donde el sistema enseña su peor cara es en los ensayos clínicos con pacientes, herramienta fundamental para aprobar nuevas terapias o medicamentos y en los que, desde luego, no parece tener mucha esperanza tampoco Barbacid, cuando augura "el fracaso" para la mayoría de los fármacos actualmente en ensayo clínico.

David Horrobin, científico, fundador de dos compañías de Biotecnología, especializado en tratamientos para enfermedades psiquiátricas y neurodegenerativas, profesor en la Universidad de Oxford y autor o coautor de más de 800 artículos científicos, murió de pulmonía mientras era tratado de cáncer el 1 de abril del 2003. Pero tres meses antes dejó escrito un demoledor artículo en la revista Lancet, su testamento científico, sobre lo que había aprendido durante su enfermedad. Científico y víctima, conoció mientras se moría la dura realidad de una enfermedad convertida en negocio. Queremos por ello prestarle hoy nuestra voz para que ustedes le escuchen explicar la realidad que él mismo desconocía y que aprendió cuando el cáncer se abatió sobre él.

"Los grandes ensayos en centros múltiples -escribió Horrobin- tardan casi siempre mucho más tiempo para completarse y son enormemente más caros que los ensayos en un único centro pequeño. Pero también se han vuelto fuentes de grandes ingresos para muchas instituciones. Dado además que los grandes ensayos se han vuelto la norma los profesionales que toman parte en ellos están ahora reconciliados con la idea de que así los ensayos durarán siempre y se garantizarán los ingresos. Como resultado, la mayoría de los pacientes que entran en la mayoría de los ensayos de Oncología mueren antes de que los resultados sean conocidos. Eso sí, las instituciones en las que están tratándose obtendrán enormes beneficios económicos. Pues bien ,en la mayor parte de los impresos de información que se da a los pacientes no se menciona ese hecho. Y esa omisión es inmoral".

"Los grandes ensayos cuestan hoy mucho dinero y eso implica que sólo pueden ser realizados si lo que se descubre puede protegerse con una patente. Como cuestan cantidades enormes de dinero raramente son financiados con dinero público o procedente de instituciones benéficas o públicas. Es decir, que lo que el 'alto coste' normalmente significa es que SÓLO por intereses comerciales se puede permitir alguien el lujo de financiar un gran ensayo. Y como tales compañías tienen que rentabilizar la inversión los ensayos se dirigen SOLO a una parte diminuta de la amplia gama de potenciales terapias contra el cáncer".

"Y esa parte consiste en nuevos productos químicos que tengan una vida comercial bajo patente de al menos 10 o, preferentemente, 15 años. A los enfermos de cáncer que aceptan entrar a formar parte en los ensayos, claro, no se les dice que sólo van a acceder a una parte pequeña de las terapias potenciales. Ni se le dice que los investigadores, en la mayoría de las instituciones, cuando se plantean en qué ensayos trabajar están fuertemente influidos por el tamaño de la contribución financiera del patrocinador comercial. Por desgracia, hay poco de altruismo en ello".

Lo denunciado por Horrobin no va, evidentemente, a animar a muchos enfermos de cáncer a asumir el riesgo de formar en el futuro parte de algún nuevo ensayo. Pero tampoco a tratar de descubrir nuevos medicamentos. No anima a investigar nuevos enfoques. No cuando un medicamento tarda en llegar al mercado, según los esquemas actuales, de 12 a 14 años con un coste cercano a los 900 millones de dólares.

Las grandes farmacéuticas lo tienen claro: más vale apostar sobre seguro. Pero además... con trampa. Porque suelen probar los más prometedores y nuevos compuestos en los pacientes más enfermos ya que así es más fácil detectar variaciones, como una mínima reducción del tumor. Les importa poco además saber de antemano que el producto no va a curar. A fin de cuentas, para salir al mercado, para que la FDA les dé el plácet, sólo tienen que demostrar que sirven para lo que están pensados. Porque no se crean ustedes que los medicamentos para el cáncer que se comercializan tienen como finalidad curar. Normalmente su única finalidad reconocida es la de reducir el tamaño del tumor. Y eso es lo que consiguen probar. No que curen el cáncer.

Y la pregunta es simple: si después de catorce años de investigación lo único que hoy se consigue normalmente es un producto que reduce el tamaño con respecto a un producto anterior menos de un 10%... y nada más, ¿a quién beneficia ese producto? Pues exclusivamente a los accionistas de esas compañías. No a los enfermos. Y eso cuando aportan algo, aunque sea mínimo y cuestionable. Porque conviene que sepan ustedes que según un estudio publicado el año 2002 en el British Medical Journal dos farmacólogos italianos analizaron los resultados de los ensayos de 12 nuevas drogas anticáncer que habían sido aprobadas para su uso en Europa entre 1995 y 2000, las compararon con los tratamientos existentes hasta su llegada al mercado y NO ENCONTRARON NINGUNA VENTAJA EN LOS NUEVOS MEDICAMENTOS. Eso sí, eran todos mucho más caros.

En los años setenta había sólo ¡cinco! medicamentos quimioterápicos, ¡cinco!, a disposición de los médicos. En los años noventa el número de fármacos aprobados alcanzaba la cifra de 25. Y desde entonces siguen apareciendo nuevos productos. Pues bien, si cada uno de esos medicamentos hubiera supuesto algún progreso, pequeño pero real, habríamos constatado estadísticamente alguna mejoría notable en las últimas décadas. Y, sin embargo, no es ésa la realidad que reflejan los datos. La realidad es que sólo han beneficiado a quienes han hecho negocio con ellos. Y para entender hasta qué punto basta poner el ejemplo de un país de la Unión Europea. En Alemania la factura anual en citotóxicos es de 1.800 millones de euros. A pesar de lo cual los índices de supervivencia en cáncer no han mejorado.

Horrobin, que supo describir el negocio del cáncer, también aprendió otra lección. Y aunque para él fuera tarde no lo es para ustedes: "Para la mayoría de los cánceres -dejó escrito Horrobin en su último artículo- hay muchos tratamientos potenciales, muchos de los cuales no son tóxicos. Y contrariamente a la opinión médica ortodoxa general la mayoría de tales tratamientos potenciales no son ni inútiles ni irracionales. Están basados en sólidos trabajos bioquímicos in-vitro, en trabajos fiables en animales y, de vez en cuando, en unas pocas historias de casos bien documentados. Pero no se han probado adecuadamente en ensayos bien diseñados y la mayoría de ellos nunca lo será. La razón no tiene nada que ver con su validez científica o la fuerza de la evidencia: simplemente es que no son patentables o son difíciles de patentar. Y sin la protección de una patente, en la situación actual, semejantes remedios potenciales nunca se probarán. Si un compuesto no es protegido por una patente no se desarrollará. Lo cual no importaría si la investigación actual en Oncología estuviera produciendo beneficios grandes en cánceres comunes pero a pesar del enorme gasto los éxitos nos han eludido ampliamente. Los pocos y excelentes éxitos en cánceres raros no pueden esconder el fracaso global. Esto significa que hay una posibilidad real de que los abordajes convencionales en el tratamiento del cáncer estén equivocados y de que no hay base racional firme alguna para predecir cuáles serán las direcciones desde las que el éxito podría llegar. Nuestra mejor esperanza de cambiar esta tendencia es probar tantos acercamientos diferentes y compuestos como sea posible".

Pues bien, amigos, por eso estamos aquí: porque los tratamientos convencionales no funcionan. En las últimas décadas los estados se han gastado cantidades ingentes de dinero sin que los enfermos de cáncer se hayan beneficiado de ello. Los únicos que han obtenido beneficios -y multimillonarios- son las grandes compañías farmacéuticas y los miles de médicos, investigadores, funcionarios y periodistas que han quedado atrapados en las redes de sus agresivas políticas comerciales y que, por ignorancia o complicidad, forman parte del sistema.

Sí, existen ciertamente tratamientos que no son ni inútiles ni irracionales. Están basados en sólidos trabajos bioquímicos in-vitro, en trabajos fiables en animales y, de vez en cuando, en casos bien documentados. Y algunos cuentan también con estudios clínicos. Tal es lo que nos ha traído aquí este fin de semana: constatar que la mayoría de los tratamientos de los que van a hablarnos son eficaces. Y encima, en la práctica totalidad de los casos, inocuos; es decir, carentes de efectos yatrogénicos.

En estos dos días oiremos hablar de las causas psicoemocionales del cáncer, sabrán de las propiedades de los micronutrientes para cortar el paso en nuestro organismo al mortal invasor, conocerán productos naturales que ya están utilizándose con buenos resultados en otros países, se sorprenderán al escuchar que existe una vacuna para luchar contra los tumores elaborada a partir de la orina del propio enfermo y de los beneficios de los pulsos electromagnéticos para recargar de energía la célula y evitar su multiplicación indiscriminada en busca de la supervivencia. También la Homeopatía y la Fitoterapia tienen su sitio en la lucha contra el cáncer. Y la Electroterapia. Y productos de la calidad indiscutible del Ukrain. Y, por supuesto, del Bio Bac, que representa para los españoles la prueba fehaciente de todo lo que aquí hemos denunciado, de las arbitrariedades que se cometen con vergonzosa impunidad para impedir por la fuerza el acceso a un producto que ha demostrado contribuir a mejorar notablemente la salud de los enfermos de cáncer y que llegó a ser sufragado durante diez años por la Seguridad Social. Un producto con numerosos ensayos clínicos realizados en centros de primera línea de los que nadie quiere hablar. Y esperemos que sea también la prueba de que cuando las evidencias y los pacientes se unen, ni los muros de los fortificados intereses pueden resistir las trompetas de la verdad.

Mirados en conjunto, los planteamientos y tratamientos que les vamos a presentar forman probablemente parte de un rompecabezas que, unido, podría darnos la clave para derrotar por fin al cáncer. Cada uno de ellos nos muestra cómo levantar un dique de contención contra el cáncer en cada una de sus fases. Comenzando por el aspecto emocional y siguiendo por la parte energética, el sistema inmune y la propia célula. En todos los pasos es posible actuar para ayudar al organismo a enfrentarse al cáncer con la dignidad suficiente.

En suma, ha llegado el tiempo de la esperanza.

Permítannos terminar con las palabras de alguien que está hoy aquí entre nosotros, que ha venido desde Barcelona, alguien a quien el cáncer no venció a pesar de haber sido desahuciado porque decidió buscar hasta encontrar soluciones alternativas. Que el espíritu de sus palabras sea también el de este congreso: "Puedo decir que soy un superviviente. He sobrevivido a mi propia muerte. Porque no sólo he sobrevivido a la enfermedad sino al pronóstico hecho por un grupo de doctores de que iba a morir. En el hospital nadie se explica cómo sigo vivo. Yo, por mi parte, lo que no me explico es por qué no me informaron de que existían otras posibilidades, otros mundos terapéuticos que descubrir, otras técnicas y terapias que funcionan y que pueden curar el cáncer".

Gracias Alejandro por tus palabras. Y gracias a todos ustedes por su atención.

www.dsalud.com/numero75_3.htm

08 abril 2006

El Nuevo Testamento dice que Jesús caminó sobre el agua



MIAMI (Reuters) - El Nuevo Testamento dice que Jesús caminó sobre el agua, pero un profesor de la Universidad de Florida cree que podría haber una explicación menos milagrosa: caminó sobre un pedazo de hielo flotante.

A comienzos de la década de 1990, el profesor Doron Nof también había teorizado que la división de las aguas del Mar Rojo de Moisés tenía un sustento científico detrás.

Nof, un docente de oceanografía de la Universidad Estatal de Florida, dijo el martes que su estudio descubrió una combinación inusual de condiciones atmosféricas y agua en el actual norte de Israel que podría haber llevado a formar hielo en el Mar de Galilea.

El profesor utilizó archivos de las temperaturas superficiales del Mar Mediterráneo y modelos estadísticos para examinar la dinámica del Mar de Galilea, al que los israelíes conocen como el Lago Kinneret.

El estudio encontró un período de bajas temperaturas en el área, entre 1.500 y 2.600 años atrás, que incluiría las décadas en las que vivió Jesús.

Una merma de las temperaturas por debajo del punto de congelamiento podría haber formado una capa de hielo sobre la superficie del lago lo suficientemente gruesa como para soportar el peso de un ser humano cerca de la orilla oeste, dijo Nof.

Habría sido casi imposible para quienes observaban desde lejos distinguir un pedazo de hielo flotante en medio del agua.

Nof dijo que ofreció su estudio, publicado en la edición de abril del Journal of Paleolimnology (diario de historia del estudio de los lagos), como una "explicación posible" al recorrido de Jesús sobre el agua.

"Si me preguntan si creo que alguien puede caminar sobre el agua: no, no lo creo," dijo. "Quizás alguien caminó sobre hielo, no lo sé. Creo que hubo algo natural que puede explicarlo."

"Dejamos a los demás la pregunta de si nuestra investigación explica el relato bíblico," añadió.

Cuando 14 años atrás dio a conocer su teoría de que la partición del Mar Rojo podía explicarse a través de las condiciones del viento y del mar, Nof contó que había recibido correos electrónicos llenos de odio, incluso cuando para él esa idea podía sustentar la descripción bíblica.

Y a medida que comenzó a circular su teoría de que Jesús habría caminado sobre el hielo, recibió más correos.

"Me preguntan si ahora voy a tratar de explicar la resurrección," dijo Nof.

04 abril 2006

¿Fue un pequeño paso para el hombre, pero...un gigantesco paso para la humanidad?








Por Luis Burgos

Héroes de Papel: De cómo los grandes fraudes hicieron blanco en el frágil público...1969-2004

Por estos días, Neil Armstrong "no quiere ni hablar del alunizaje". Hasta hace pocos años, permanecía en una granja de Ohio sin demasiado trato con la comunidad y rechazando casi toda la correspondencia. Hoy, sus objetivos son otros; su entorno también. Atrás quedaron sus curiosidades por los OVNIs y la espeleología (mundo subterráneo), como así también sus viajes por América del Sur en busca de "misterios", como la estancia La Aurora, en Salto, Uruguay, o Sierra de Ventana, en Argentina.


¿Por qué tanto silencio? ¿Qué secreto guarda éste hombre tímido, que caminaba por las calles de su Lebanon con anteojos negros y un sombrero que le tapaba el rostro para evitar ser reconocido? Otros compañeros suyos siguieron por caminos similares. ¿Qué explicación psicológica existe para estos casos? ¿Contemplará Neil, sentado en una reposera, a la Luna en una noche estrellada? A pesar de todo, los grandes intereses aún perduran. Ocurre que, de una u otra manera, todos estamos "involucrados" en la llamada “Epopeya del siglo”, aquella que vimos por televisión 500 millones de personas.

A principios de los ´80, cuando empecé a difundir mi teoría de la "NO LLEGADA A LA LUNA", muy pocos me tenían en cuenta. En la actualidad, 24 años después, cada vez son más los que aceptan la postura y muchos más los que al menos, empiezan a dudar. Todo ello,me convirtió en el primer y único argentino en sostener aquel osado pensamiento, que corre paralelo a mi verdadera especialidad: El Fenómeno OVNI. Hoy, ya son muchos los que aceptan el planteo.

Introducción

La reunión se desarrolló en el más absoluto secreto, en una sala acondicionada para la ocasión, enclavada subterráneamente en una base militar de la USAF en pleno desierto de Arizona.

Un grupo selecto de los altos mandos era el que debía darle la noticia al "hombre elegido", que se convertía en el símbolo estadounidense de heroísmo y poder a partir de julio de 1969. Ni siquiera el cónclave fue grabado ni filmado. Bastó con el pacto de silencio que todos se juramentaron. Así, el futuro no tendría "pruebas en su contra" de lo que allí, con todas las seguridades necesarias que requería la misión, mientras el mundo se arrodillaría ante la hazaña...pero la confesión al "pionero" fue terrible, durísima, insoportable.

Todo el entrenamiento físico y psíquico de meses se derrumbó en un segundo: jamás viajaría a la luna. De lo demás se encargarían los equipos de la USAF y la NASA. El resto lo haría la prensa triunfalista. Los primeros minutos posteriores a la tremenda novedad tuvieron un solo destino en su mente: la familia...¿cómo explicarles?, ¿cómo mirarlos a los ojos?

Por estos días, Neil Armstrong, que de él se trata, "no quiere ni hablar del alunizaje". Hasta hace pocos años permanecía en una granja de Ohio sin demasiado trato con la comunidad y rechazando casi toda la correspondencia. Hoy sus objetivos son otros, su entorno también. Entre sus encantos figura el golf. Atrás quedaron sus curiosidades por los OVNIs y la espeleología (mundo subterráneo), como así también sus viajes por América del Sur en busca de "misterios", como la estancia La Aurora, en Salto, Uruguay o Sierra de Ventana, en Argentina, por citar algunos ejemplos. Dentro de su casa no hay un solo recuerdo del famoso viaje de Apolo XI...

¿Porqué tanto silencio? ¿Qué secreto guarda éste hombre tímido, que caminaba por las calles de su Lebanon con anteojos negros y un sombrero que le tapaba el rostro para evitar ser reconocido? Otros compañeros suyos siguieron por caminos similares. ¿Qué explicación psicológica existe para estos casos? ¿Contemplará Neil, sentado en una reposera, a la Luna en una noche estrellada? En fin, a pesar de todo, los grandes intereses aún perduran. Ocurre que de una u otra manera, todos estamos "involucrados" en la llamada Epopeya del siglo XX, aquella que vimos por televisión 500 millones de personas.







Neil Armstrong en familia: Entre “ luces y sombras…”

Cuadro de situación

A. Situación en el inicio de la era espacial

Si bien en 1951, USA realiza dos experimentos atmosfèricos con cohetes "AEROBEE" con monos y ratones, Rusia, a partir de 1957, prácticamente se adueñó de la carrera espacial, a saber:

• 4 de octubre de 1957: URSS lanza el "Sputnik I", PRIMER SATELITE...

• 31 de enero de 1958: USA lanza el "Explorer I", cuatro meses después...

• 2 de noviembre de 1957: URSS lanza el "Sputnik II", con la perra Laika...

• Noviembre de 1959: USA lanza un satélite con el simio Sam, dos años después!!!

• 12 de abril de 1961: URSS lanza el "Vostok I" con Yuri Gagarin, primer hombre en el espacio...

• Noviembre de 1959: USA lanza la "Fredom 7" con Alan Shepard “ tan solo” 23 días después...

• 6 de agosto de 1961: URSS lanza el "Vostok 2" con G. Titov logrando el récord de permanencia espacial con 25 horas y 18 minutos...

• 11 de agosto de 1962: URSS con la "Vostok 3" transmite las primeras imágenes de tv de La Tierra...

• 15 de mayo de 1963: USA con Gordon Cooper en la "Faith 7" filma La Tierra, nueve meses después...

• 12 de agosto de 1962: URSS lanza el "Vostok 3" y "Vostok 4" realizando el 1º intento de acople espacial...

• 15 de diciembre de 1965: USA lanza las "Gemini 6" y "Gemini 7" que intentan acoplarse, tres años después...

B. Situación político-social de la época

Ante semejante demostración de supremacía soviética, sean días, meses o años, la sociedad americana, presionada por la prensa de otrora, necesitaba un impacto mundial, que el entonces presidente Jhon F. Kennedy, en su discurso del 25 de mayo de 1961 se encargó de aventurar : “ Antes de finalizar la década, los Estados Unidos desembarcaràn un hombre en la Luna...”

¿De dónde sacaba el entonces presidente tanta euforia, apenas 20 días después de que Shepard se elevaba al espacio en un vuelo sub-orbital de tan sólo 15 minutos? Sin embargo, la URSS continuaba con su supremacía realmente abrumadora.Ya hacìa 2 años que ambas potencias habìan comenzado “la carrera lunar”, donde los rusos,como veremos luego, seguían en la delantera…pero continuemos con el cuadro cronológico:

• 1 de noviembre de 1962: URSS envía a Marte la sonda "MARS I"...

• 28 de noviembre de 1964: USA envía a Marte la sonda "Mariner 4" ¡ dos años después !

• 15 de junio de 1963: URSS envía la "Vostok 6" con la primera dama al espacio, Valentina Tereshcova...

• 18 de junio de 1983: USA envía en el transbordador "Challenger" a su dama, Sally Ride, ¡nada menos que 20 años más tarde!

• 12 de octubre de 1964: URSS pone en órbita la "Voskhod I" con tres astronautas a bordo, primer vuelo grupal en el cosmos...

• 23 de marzo de 1965: USA envía la "Gémini 3" con dos astronautas, cuando habían transcurrido cinco meses...

• 18 de marzo de 1965: URSS realiza otra hazaña, envía en la "Voschod II" a P. Belyayev, quién se convierte en el primer hombre en pasear por el espacio...

• 3 de junio de 1965: USA lanza la "Gémini 4" donde Ed White realiza una caminata espacial, ¡ dos meses y medio después del ruso!

• 16 de noviembre de 1965: La sonda rusa "Venera 3" impacta en el suelo venusino, ¡siendo la primer nave terrestre en llegar a otro planeta!

• 1967: Otra sonda rusa, la "Venera 7" soltó una cápsula en paracaídas, que se posó en la superficie, ¡siendo la primer nave humana en descender en otro planeta!

• Los Estados Unidos no NO LLEGARON a descender en el planeta Venus...solo giraron en 1962 con la "Mariner 2" y en 1990 con la modernísima sonda "Magallanes".

Y así, entre lanzamiento y lanzamiento, la Unión Soviética seguía con amplìsima ventaja. Ya en la década del ´70, posterior a la “supuesta llegada americana a la Luna “, observamos:

• Abril de 1971: URSS pone en órbita la "Salyut", primera estación espacial...

• 14 de mayo de 1973: USA coloca la estación “Skylab”,dos años mas tarde…

• 1971 : URSS marca un hito trascendental, ya que la sonda “Mars 3 “ se posa en el planeta Marte…

• 20 de Julio de 1976: USA hace descender en Marte a la sonda “Viking 1”…¡solamente cinco años despues !

El objetivo lunar

Aquellos sostenedores "de que los rusos no llegaron a la luna porque no quisieron, y en su lugar lo hicieron con naves no tripuladas", están totalmente equivocados. los rusos no llegaron porque se dieron cuenta que no podian hacer pie en la luna por las serias dificultades que ello representaba, máxime con un tiempo tan corto de experiencia espacial, como veremos mas adelante.

Pero aún así, el sueño lunar de la URSS y USA por ser los primeros en llegar había comenzado ya en 1959… Aún así, tan solo siete meses antes del “supuesto” descenso yanqui, en diciembre de 1968, la cápsula soviética "Zond" con un cosmonauta a bordo, fracasó en su intento de adelantarse y descender en la Luna. Si la URSS hubiera descendido siete meses antes, ¿Qué efectos habría acarreado en la sociedad norteamericana, y por ende, mundial? ¿Se gestó por entonces algún pacto de silencio entre ambas potencias? ¿hubo concesiones norteamericanas a cambio de la espectacular noticia de la llegada a la luna? hasta el proyecto apolo, que culmina en 1972, la urss llevaba una ventaja sideral en materia espacial. Es más, uno de los problemas aeronáuticos más difíciles de resolver, el descenso a tierra, los rusos lo habían superado con los famosos aterrizajes de sus cápsulas en las estepas de sus tierras, vía paracaídas...en cambio, los americanos aún en los últimos años, a mayores costos y despliegue, hacen amerizar las naves en pleno océano pacífico, con todos los riesgos que ello representaba, tal como ocurrió con la "mercury 4" y "mercury 7"...

Pero a partir de los últimos años de la década del ´70, comenzaría un enigmático y desconcertante retroceso ruso en la materia , que hizo que USA se adueñara de la situación, que en la actualidad se vislumbra con creces, ya que los fantàsticos cosmódromos de Bainkonur y Plesetsk también sucumbieron ante el desmembramiento soviético de hace unos años. El pasto de los campos y el óxido estuvieron hasta hace poco tiempo, carcomiendo los vestigios de aquellos vitales y misteriosos centros de lanzamientos de otrora...

La carrera lunar

• El 2 de enero de 1959 la URSS, que solamente había enviado al espacio dos "Sputnik", lanza hacia las proximidades del satélite, el "Lunik I"... Recién dos años y medio más tarde, USA comenzaría la serie de sondas suicidas que se estrellaban en la superficie lunar (1961).

• El 7 de enero de 1959, el "Lunik 3" fotografió por primera vez el lado oscuro de la Luna, Por entonces, USA enviaba chimpancés al espacio. ¡Sí, aunque cueste creerlo!

• El 31 de enro de 1961, el "Lunik 9" conmocionó al mundo: Se había posado suamente en la Luna, controlado automáticamente...el mismo día USA lanzaba al espacio la "Mercury" con un...chimpancé. Faltaban aún tres meses para que un americano fuera enviado al espacio...y los rusos ¡ya habían llegado!

• Pasarían más de cinco años, para que la "Surveyor I" americana recién alunizara (30 de mayo de 1966).

C. Situación americana experimental previa a la llegada

El proyecto Apolo: De eternos perdedores, ¿a qué?

El 27 de enero de 1967, con la "Apolo I" mueren en un ensayo los astronautas White, Grisson y Chaffee, un duro golpe sin dudas para las ambiciones americanas...sin embargo,”apenas” 21 meses después, con la "Apolo 7" (11/10/68) se daba inicio a una gestación de solamente 9 meses , que desembocaría con el descenso ansiado.En cambio,cuando ocurriò la tragedia del “Challenguer” (28/1/86),todo el programa espacial se retrasò 32 meses,es decir,11 meses mas que casi dos dècadas atràs !!!

11/10/68 -Apolo 7. Tres astronautas transmiten primeras imágenes de TV en el espacio.

21/12/68 -Apolo 8. Tres astronautas circundan la Luna diez veces y televisan nuestro planeta desde allá...

3/03/69 - Apolo 9. Tres astronautas no van a la Luna, sino que giran alrededor de la Tierra en tareas de avaluación de acople entre el módulo lunar y la cápsula...posteriormente el módulo FUE descartado, ¡pues no hubiera sobrevivido a la penetración en la atmósfera!

18/05/69 -Apolo 10. Tres astronautas circundan recién la Luna y ensayan el acople módulo-cápsula...¡dos meses antes!

16/07/69 –Apolo 11. Amstrong, Collins y Aldrin parten hacia la Luna tan soñada. Descienden el 20 de julio...

Así de simple, "en lo que tarda una criatura en gestarse y nacer", los americanos, eternos perdedores en su puja con los rusos, llegaron a poner la bandera en nuestro satélite...

Con solamente un vuelo circundante (apolo 8) y un ensayo de acople (Apolo 10) efectuado 60 días atrás, el hombre puso su pié... posteriormente vinieron cinco descensos más, hasta la misión Apolo 17 en 1972, donde también misteriosamente, USA le dijo adiós a la Luna y sus aspiraciones de otrora. ¿Semejante costo político y desgaste económico en la alocada carrera contra los rusos para plantar la bandera, traer unas piedras y dejar una placa de despedida? ¿Cuál fue el verdadero rédito científico que dejó el haber llegado a la Luna? Sin dudas, corrieron contra el tiempo y contra “el fantasma de Kennedy”.

D. Situación posterior: Los interrogantes.

¿Se ensayó el alunizaje? ¿Se ensayó el despegue vertical?

Ya en las primeras pruebas de la Apolo 11, las imágenes obtenidas de la misión serían de altísimo valor documental. Ahora bien, que se vio del alunizaje: ¿Los últimos metros antes de tocar la superficie, polvorienta, lo recuerdan...?






La pata del módulo, al igual que las otras, no sólo no provocó una mínima depresión del suelo, sino que ni siquiera “se ensució” con el polvillo levantado y vuelto a caer. ¡Está super-limpia!. Increíble, pero real…

¿Michael Collins, el astronauta que quedó circundando la Luna, no filmó ni fotografió nada? Ni el descenso, ni el despegue, ni amágenes del paisaje, ni la cara oculta, ni la Tierra, ni el Sol, etc. ,etc. ¿Es decir que Collins no aportó material fílmico ni fotográfico? ¿Alguien viò las fotos o films logrados por los astronautas que se quedaron orbitando la Luna no solo de Apolo 11 sino de sus sucesoras 12, 14, 15, 16 y 17 ?



Desde todo punto de vista, resulta imposible que el módulo lunar produzca ésa sombra volando sobre la Luna a 95 kms de altura (derecha). Prácticamente, la misma sombra produce la nave sobre la mismísima superficie…(izquierda).


Desde la Luna

¿Se mostraron imágenes de la Tierra en sus fases llena y nueva? ¿Se enfocó el Sol? ¿Se mostraron todas las caminatas nocturnas que hicieron los astronautas de la Apolo 17?

En el Apolo 15, el vehículo lunar "Rover" recorre kilómetros y kilómetros, el móvil de Apolo 16, otro tanto y el Apolo 17 transita 35 kilómetros; pues bien, más allá de la problemática del terreno plagado de cráteres diminutos, medianos y enormes, ¿se vieron imágenes de la geografía lunar filmada por "Rover"? Solamente unas fracciones de segundos de una recorrida, con una montaña a la que nunca se arriba y el típico fondo negro como telón mudo…

El enigma del ROVER…

Si bien algunos estudiosos de la problemàtica han “detectado” que el móvil lunar Rover no encuadra por sus dimensiones dentro de las Apolo (era dos metros mas largo que su propio hábitat) el gran misterio resulta su bajada a la superficie selenita: Si los astronautas utilizaban las famosas escalerillas que apenas les servìan para pasar ellos…por cual compuerta bajaron el vehículo ?. Qué rampa utilizaron ?.Porqué ése acontecimiento único en la humanidad,de poner un móvil en la Luna,no fue filmado ni fotografiado ?

El aprovechamiento de la falta de atmósfera

Hace pocos años se puso en el espacio el grandioso telescopio Hubble, que rápidamente dio sorprendentes resultados (por ejemplo el Big Bang, nacimiento y muerte de estrellas, descubrimientos de nuevas galaxias y planetas girando en torno a estrellas relativamente lejanas, etc.). Pues bien, todo ello debido a que en el espacio, al no haber atmósfera, obviamente, se obtienen detalles superlativamente nítidos...

¿Se aprovechó la falta de atmósfera en la Luna para instalar cámaras fotográficas y filmadoras?¿ Donde se mostraron tales imágenes? . Solamente se informó que Apolo 16 instaló un observatorio lunar y que Apolo 15 y 17 pusieron ambas, un satélite en órbita lunar. ¿Se informaron posteriormente algunos resultados o se difundieron fotos o films de los equipos dejados en la Luna? Todos interrogantes...

El mutismo posterior de los rusos

Mientras USA seguía con las misiones Apolo a la Luna, los rusos pegaban sus ùltimos manotazos, ya que el 10 de noviembre de 1970, anunciaban la llegada del "Lunik 17", del cual se desprendió el móvil robot Lunojod I, ocho meses antes de que los americanos desembarquen el Lunar Rover, en julio de 1971 con la Apolo 15...

Con todo ello, la URSS no llego a la luna con un hombre. ¿A que se debió?. ¿Qué les importaba ser segundos en la llegada, si tal vez luego, se aventajaban, por ejemplo, en instalar una base u otro proyecto?

Desde hacía décadas, ambas potencias se disputaban tierras en superficies terrestres y marítimas; guerras frías, convencionales, presiones a todo nivel, etc. Por aquellos años se vislumbraban años felices para estos tiempos: viajes turísticos, colonias lunares, etc... Es más, se especulaba que aquella potencia que conquistase el satélite, tácitamente dominaría el planeta, ya que el instrumental científico y bélico allí instalado sería fundamental desde todo punto de vista...

¿Tres años, desde 1969 a 1972, estuvieron para darse cuenta de que la Luna carecía de valor para sus ambiciones? ¿Fue el factor narcisista americano el que impulsó a Kennedy en 1961 a elegir la Luna para colocar una bandera y un americano como símbolo de supremacía?

E. Situación actual

¿Se desea volver a la Luna? Recién para el 2010 o el 2015 se podría retornar al satélite con algún tipo de instalaciones. Por el momento ni hablar de las tan soñadas colonias. En la actualidad es al menos,mas que improbable.

Según una encuesta del diario "The Washington Post", el 14% de los americanos DESCONFIABA ya en 1994 que hayan llegado a la Luna...Hoy serían mas de 40.000.000 personas…! casi el total de la población argentina!


Bill Kaysing, el investigador americano mas conocido en èste tema, publicò hacia fines de 1994 un libro: "Nunca Estuvimos en la Luna". En él, sostiene que los astronautas jamás pusieron un pie en ella. Por ejemplo,afirma que Neil Armstrong estaba en un estudio secreto en pleno corazón del desierto de Nevada, bajo las órdenes de un equipo televisivo de la NASA...


¿Stanley Kubrick, el famoso director de “2001, Odisea del Espacio”(1968), fue verdaderamente el encargado de montar la parte del técnica del gran fraude?

Lo que dice la ciencia hoy

¿Qué tendría que ver un hombre en la Luna? ¿Qué efectos suceden?






Jamás puede “aparecer” la bandera así iluminada en un sector de plena sombra absoluta. Gravísimo error, sin dudas, del técnico del set televisivo…

1. En su superficie, provisto de una escafanda, se vería un paisaje espectral, gris amarillento, con un Sol muy luminoso en un cielo muy negro, poblado de estrellas no centellantes. La Tierra aparecería como un astro cambiante: En el transcurso del día se haría llena y luego nueva, pero como fija siempre en el mismo lugar. ¡Las estrellas tardarían 14 días terrestres para cruzar el cielo...!

2. La temperatura cambia según la latitud. Dado que no hay aire para transferir el calor de un punto a otro, el astronauta estaría sujeto durante el día a graves variaciones térmicas, pasando de los 110º C al sol, a los -110º C a la sombra de una roca...(¿Los astronautas ni se enteraron de esto?) Ni hablar de la radiación solar.

3. Las comunicaciones, por carecer de una ionosfera reflectante, se deben hacer por transmisiones radioeléctricas en línea recta, que ocasionan notables complicaciones...ya que una persona de 1,80 m. desaparece en el horizonte a solo 3 kilómetros (?)

4. Cuando el Sol sale y se pone, la luz y las tinieblas (amanecer y anochecer) son SUBITAS y las sombras son absolutas y se alargan desmesuradamente, y en casi una hora las rocas emiten todo su calor superficial...

5. Durante las noches, una luz verde azulada ilumina débilmente el paisaje: Es la luz reflejada por la atmósfera terrestre…

6. Bien sabemos que la Tierra recibe miles de partículas meteóricas diariamente. Es decir, un incesante bombardeo de piedras de 1 cm. A 30, 40 o más centímetros de diámetro, de las cuales el 99% se consumen al entrar a la atmósfera. Aún así, algunas se filtran y provocan la caída a nuestra superficie de meteoritos, acompañados de estelas nubosas y estruendo. Cualquiera de ellos que caiga sobre una casa, campo abierto o poblado, podría hacer estragos. Pues bien, la Luna no tiene la atmósfera protectora de la Tierra, entonces todos los meteoritos hacen impacto. ¿Las misiones Apolo no detectaron ello? ¿No estuvieron expuestos en la estadía lunar? Desde las veintiún horas de Apolo 11 a las setenta y cuatro horas de la misión 17, ninguna sufrió los efectos, ¡Aunque usted no lo crea! Y en total estuvieron casi 11 días en tierra selenita...Los meteoritos caen a pleno. ¿Se puede circular allí tranquilamente?

7. ¿Algunos de los 18 astronautas del proyecto "Apolo" describió algo así de todo lo expuesto ? ¿Alguna imagen mostró algo de ello ? Pasaron 35 años y decenas de preguntas jamás se aclararon. Siempre se divulgó lo mismo...aunque cuando más pasa el tiempo, más dudas caen sobre la NASA y su entorno.

8. Pero la “frutilla del postre” la puso el mismìsimo astronauta Ed Mitchell , de la Apolo 14.Este buen señor,en su libro “El camino del explorador (1996) de Ed.Longseller, explica :

“Habíamos alunizado en una leve inclinación del terreno.A raíz de ello teníamos la permanente sensación de que el módulo lunar estaba por tumbarse…” (sic).Pero la foto de Apolo 14 muestra la nave perfectamente asentada !!!

En otra página comenta:

“Y pasamos la noche como pudimos, escuchando el leve sonido de un meteorito ocasional que chocaba contra nuestro frágil hogar…” (sic). Basta de tonterías Mitchell ,todo el mundo sabe lo que ocasionarìa un pequeño meteorito, por más diminuto que sea, impactando sobre una chatarra !!!

Y el plazo de JFK se venció…


En fin: Cámaras de TV que no giran 360 º.

Satélites lunares y observatorio instalado que nunca se conocieron resultados.

Desplazamientos normales de móviles en una superficie plagada de cráteres
de todo tamaño.

Contrastes de paisajes desde las alturas respecto a la superficie.

Caminatas nocturnas no difundidas.

Huellas que requieren humedad,y en la Luna no la hay.

Sombras verdaderamente insólitas.

Espacio físico de las Apolo que no encuadra para 1969, respecto a su hábitat
para el transporte de equipos y medios de transmisión (viejas computadoras,
radios,etc).

Amaneceres y atardeceres súbitos no filmados.

Extrañísimas huellas del Rover,algunas con ángulos de 90º.

Sectores iluminados en sitios de sombras absolutas.

Nula caìda de meteoritos en todas las estadías.

Contradicciones de los propios astronautas.

Variaciones de temperaturas que nadie se dá por enterado.

Ninguna Apolo provocó depresiones,pero sí se marcaron todas las pisadas.

Inédito apresuramiento de lanzar el Apolo 11.

Silencio ruso post-alunizaje americano.

etc.etc.etc.









Las cámaras “Hasselblad” fueron sujetas al pecho de los astronautas, por lo tanto nunca pudieron haber fotografiado “desde arriba, como lo hizo Charles Conrad sobre el casco de su compañero Alan Bean, en el Apolo 12. Falla imperdonable de los asesores en fotografìa !!!

Pero por sobre todas las cosas, las famosas "fotos" del alunizaje ya no convencen ni a un niño de edad escolar. Como muestra un botón:

Todo el mundo vió hasta segundos antes del descenso, el polvillo que levantaba la tobera de la cápsula al tomar contacto con la superficie...cuando se difunden las fotos del módulo alunizado, debajo de la tobera se observa con perplejidad que no falta ni un centímetro del terreno, ¡cuándo la pisada de los astronautas aparece en todas las fotos bien marcada!. Pienso que de todas las fotos misteriosas, ésta es la "sepultura" del Proyecto Apolo, un proyecto que los propios gestores ni soñaron que con el correr de los años se iban a poner al descubierto sus notables fallas de entonces. Grave error tal vez, pensar que la tecnología y el pensamiento no iban a adelantar tanto dos o tres décadas después.










La famosa Apolo 14 que segùn Ed Mitchell estaba “tumbada”(?) nos muestra su tobera, que al igual que las otras no levantó polvillo al descender.Está “plantada”. ¡Hasta en esto fallaron en el estudio televisivo!


El apresuramiento los traicionó, aunque quizás el gran problema fue "el despegue en la ingravidez". Igualmente, para simplificar todo, bien podríamos solicitar a la NASA que con la gran tecnología espacial de hoy en materia de telescopios, fotografìen las huellas y equipos que dejaron las 6 misiones Apolo que "supuestamente" alunizaron. De ésta forma nos taparían la boca a más de uno. Baste un satélite de precisión para obtener imágenes de la superficie y ver una vez más la bandera americana (como si no la hubiésemos visto…).Todo sea por el narcisismo.











“Fue un pequeño paso para un hombre,pero…

un gigantesco fraude para la humanidad”


A los que, sin conocerlos, coincidimos en ésta “locura”:


Bill Kaysing (investigador)

Ralph René (escritor)

David Percy (fotógrafo profesional)

James Collier (periodista)

María Blyzinky (astrónoma)

Alberto Borras Gabarro (investigador)

02 abril 2006

¿Cómo afecta la realidad un calendario?


Seguir el calendario de 13 Lunas/28 días es la reformulación completa de la mente humana. El próximo paso evolutivo sólo podrá ocurrir mediante la reformulación de la mente humana. Nosotros somos la semilla de la reformulación de la mente.

A menudo, cuando nos llega nueva información que no entendemos, dejamos de ponerle atención debido a que nos estuvimos enfocando en aquello que no entendimos. Tu vida y el mundo aparece como está hoy en día, debido a que has estado concentrándote en ciertas formas. El hecho es que, el calendario Gregoriano y el reloj mecánico son las formas fundamentales en las que nosotros como seres humanos nos hemos estado concentrando.

El Calendario Gregoriano que estamos usando mundialmente en la actualidad, tiene unidades de medida que no corresponden a los ciclos naturales. Es un orden irregular. La duración de sus meses varía entre 28 y 31 días.

Es tan profundo lo que el calendario hace con la mente, que el reconciliarse con él es renovar nuestra visión del verdadero fundamento de la vida y del pensamiento humano.

Cuando llevas tu vida de acuerdo al calendario Gregoriano y el reloj mecánico sin preguntarte de dónde vinieron y por qué los usas, entonces, te estás dejando llevar por un “programa inconciente” Pero no podrías haberte enterado de esto hasta que alguien te lo dijera, esto podría estar sucediendo en este instante. Si esto es así, entonces, felicidades. Este podría ser el primer paso para recuperar tu propio tiempo.

Guarda en mente que el calendario es un instrumento de programación. El calendario es el instrumento mayor, que da a la sociedad que lo usa, toda su visión y su sentir.

Cualquier estándar de medida que es irregular, erróneo y sistemáticamente improbable cuando es usado por cualquier período de tiempo, producirá un pensamiento corrupto y torcido. Sólo piensa en los billones de humanos que organizan sus vidas de acuerdo al calendario Gregoriano erróneo y al reloj mecánico. ¡El hecho es que casi todo el planeta funciona bajo un programa inconciente!

Lo que se conoce como sociedad global, es una realidad en consenso guiada por una frecuencia de tiempo irregular y artificial llamada 12:60, un calendario de 12 meses y una hora de 60 minutos. ¿De dónde proviene el reloj?

Cuando se creó el reloj por primera vez, no era más que un juguete. Después fue desarrollado por unos monjes para su propia diversión y para despertarse temprano para la oración matutina. Después, el pueblo decidió tomarlo en serio, dejando que una máquina de juguete dirigiera sus vidas. ¡Y todavía lo siguen haciendo!

¿Qué sucede cuando llevamos nuestras vidas de acuerdo a las máquinas? Esto es extraño.

Guarden esto en mente: “El asunto de la naturaleza del tiempo o de los tiempos en los que estamos viviendo, no puede separarse del asunto del calendario.” Esperemos que no se necesite de una guerra nuclear para que la mente humana piense en esto.

Recuerda: Aquel que posee tu tiempo, posee tu mente. Cambia tu tiempo y cambiarás tu mente. Cambia tu mente y cambiarás el mundo.

Posesión diabólica: ¿Trampa de la mente o artificio del diablo?


Por Alejandra Bluth Solari

No debe haber nadie que no se haya horrorizado genuinamente con la película El Exorcista, ícono del cine de terror. Luego de verla, se abre la gran duda: ¿es posible que un caso de posesión como el que allí se relata ocurra en la realidad? ¿Puede el demonio poseer de ese modo a un ser humano, y convertirlo en un monstruo por dentro y por fuera? Todo parece indicar que sí –aunque quizás no hasta el extremo de deformidad física que muestra la película- y hasta la siempre cauta Iglesia Católica acepta la posesión diabólica como un hecho, y ha instituído el rito del exorcismo para combatirla con los elementos de la fe y la religiosidad. El tema es controvertido, pero más allá de que algunos casos de posesión obedezcan a sugestión o a enfermedades mentales, el tema no pierde vigencia como una de las posibles armas que usa el demonio en su batalla contra la luz.



La posesión diabólica consiste, lisa y llanamente, en la apropiación por parte del demonio –o de algún espíritu maligno o diablo- del cuerpo y/o la mente de alguna persona con el sólo afán de asustar, molestar y atrapar esa alma, cambiando la conducta, personalidad y, en ocasiones, hasta los rasgos físicos de la víctima. En definitiva, ésta se convierte en una persona totalmente desconocida para sus cercanos.

Todos saben del tema gracias a la película de 1972 El Exorcista, de William Blatty, protagonizada por Linda Blair, donde una niña de 12 años es víctima de posesión. De hecho, la famosa película está inspirada en un caso real. William Blatty era un joven estudiante de literatura en la universidad jesuita de Georgetown (estado de Washington, Estados Unidos cuando, en agosto de 1949, leyó una noticia en el diario The Washington Post: "Un sacerdote libra a un joven de Mount Rainier de las garras del demonio". Veinticinco años después, tras investigar los hechos y cambiar – a petición del padre Bowdern, sacerdote que practicó aquel exorcismo – la identidad del protagonista, por la de una niña, escribió una novela de la que se vendieron trece millones de ejemplares. Dos años más tarde la convirtió en el guión de la mítica película del mismo nombre. El filme delinea claramente el proceso de posesión, que se manifiesta, progresivamente de tres formas: infestación (el demonio actúa sobre la materia circundante y produce fenómenos telequinéticos de toda índole); obsesión (atormenta a la víctima sin hacerla perder el conocimiento pero de modo evidente); y posesión (invade el cuerpo de la persona y lo trata como propiedad suya. Ver al final del artículo Otras formas de acción demoníaca).

Si bien el filme exagera la transfiguración física y poderes de la víctima hasta extremos grotescos, el tema de la posesión se debate como posible en todas las religiones desde la antigüedad, cuando a cualquier persona que manifestara algún grado de violencia extrema o forma de locura o alteración de la personalidad se la consideraba poseída por demonios.

En la historia de la Iglesia, en los primeros siglos del Cristianismo, todo mal se le achacaba al demonio. El tema se instituyó hasta en los hospitales, con enfermeros expertos en exorcizar demonios. De hecho, desde tiempos inmemoriales, la figura del demonio ha venido siendo tanto a nivel oral como en las más remotas tradiciones escritas materia indispensable a la hora de explicar muchos de los fenómenos que nos rodean y que resultan incompresibles cuando los sufrimos de forma directa. Enfermedades, accidentes o sencillos ataques de estrés eran asociados en la antigüedad con demonios que pululaban en derredor nuestro con la intención de apartarnos del camino correcto e inmiscuirse en nuestras vidas. Así, las posesiones espiritas han estado presentes en nuestra cultura desde que el mundo es mundo.

Pero es muy común confundir los casos de posesión con enfermedades mentales, y viceversa. El desdoblamiento de personalidad, la personalidad múltiple, el trastorno histriónico de la personalidad, ciertos síndromes delirantes, algunas psicosis agudas, la esquizofrenia, los comportamientos alterados como consecuencia del consumo de drogas, la epilepsia que genera temblores físicos incontrolables y que en la antigüedad se consideraba posesión demoníaca, la neurosis, la prosopopesis, la autosugestión, la psicosis, la paranoia, la histeria, el trastorno obsesivo compulsivo, la doble personalidad, la bipolaridad y otros males de la mente suelen generar episodios de violencia y alteraciones conductuales severas que pueden confundirse con una posesión. De hecho, muchos de los casos responden a trastornos mentales severos y no a la influencia del demonio. Esto no solamente reduce bastante los casos genuinos de posesión diabólica a unas cuantas excepciones, sino que disminuye la credibilidad que la gente le da al tema.

Los límites entre las situaciones psíquicas y la efectiva influencia demoníaca están poco identificados y son difícilmente identificables, por lo que puede fácilmente pasar por posesión diabólica lo que, en realidad, es sólo expresión de profundos trastornos psicológicos.

El aspecto clave del problema, que la investigación psicológica y psiquiátrica todavía no han resuelto, consiste en la correcta distinción entre un comportamiento patológico de índole psíquica y una verdadera posesión diabólica. En tal perspectiva, obviamente, sólo un científico serio, con una mente capaz de superar el reducido campo de su competencia, es capaz de reconocer la posibilidad de posesiones diabólicas.

Pero formalmente, la medicina no reconoce a la posesión demoníaca, y atribuye los signos y síntomas que presentan los presuntos posesos a profundos trastornos psicológicos, como neurosis de conversión, esquizofrenia, epilepsia, y psicóticos indiferenciadas. Sin embargo, hay casos de alteración severa del comportamiento que no encuentran una explicación suficiente y convincente con los instrumentos psicológicos y psicosiquiátricos normales. Hay casos que ni la medicina puede explicar y sabemos que esta ciencia no tiene respuestas para todo, pero es natural la duda. En la neurosis de conversión, por ejemplo, aparecen síntomas objetivos importantes sin lesión que los justifique, como una parálisis sin lesión de nervio o músculo, o una ceguera en la que los ojos y el sistema nervioso ocular permanecen intactos. En estos casos, se habla de un conflicto psicológico que se trasformaría en un síntoma orgánico, mientras en otros casos el conflicto psicológico no se manifestaría como enfermedad corporal, sino como enfermedad psíquica llamada trastorno disociativo, como por ejemplo la amnesia histérica, durante la que el sujeto olvida quien es, o los casos de múltiple personalidad.

En el síntoma histérico, por otro lado, se dan dos tipos de cuadro: la calma y la tempestad. Durante la calma pueden darse parálisis, ceguera, sordera, alteraciones de la sensibilidad en una parte o todo el cuerpo. En los episodios de tempestad se producen ataques durante los cuales el paciente grita, se golpea, se desgarra las ropas, se contorsiona, sufre de temblores, espasmos musculares, posiciones extremas (en arco). Si más encima consideramos que las personas con enfermedades mentales se muestran especialmente sensibles o proclives a autosugestionarse y desarrollar una posesión imaginada.

Pero aunque la diferencia entre casos de posesión real e imaginada son muy tenues, hay sutiles matices. Por ejemplo, durante la posesión genuina las convulsiones y crisis de violencia de la persona van en aumento, en lugar de disminuir, como ocurre con los enfermos mentales, y simultáneamente a ellas aparece una nueva identidad que razona y contesta coherentemente. Por lo tanto, ¿puede el demonio poseer a una persona y manejar su mente, su cuerpo y su voluntad? Todo indica que sí, aunque son pocos los casos y nunca todos los que se dice, la posesión demoníaca parece ser una realidad. Si la persona es mental o emocionalmente débil, se encuentra alejada de Dios y desprotegida, más aún si se expone a peligros como conjuros satánicos, participación en ritos de sectas esotéricas, sesiones espiritistas o de escritura automática y prácticas de Oui-ja con escaso conocimiento y temor, y pasa por periodos de situaciones emocionales intensas o tiene un carácter inestable con tendencias histéricas o desequilibrio emocional. Todo ello puede abrir la puerta al influjo de energías o entidades poderosas del bajo astral o malignas, que la persona no está en condiciones de enfrentar o repeler, y que pueden usurpar su cuerpo y su mente.

En el contexto de la posesión, la persona puede padecer una serie de enfermedades físicas y psicológicas que lo martirizan terriblemente, todas ellas sin cura y sin razón aparente. El demonio actúa desde dentro (por lo que se llama posesión) dejando incluso muy dañada la libertad, por lo que se pueden llegar a cometer acciones perversas por cuenta del demonio. ¿Con qué objeto todo esto? Simple; la acción más ordinaria del demonio, orientada a todos los hombres, es la de tentarlos hacia el mal. Por eso, las personas más proclives a sufrir una posesión son aquellas que se abandonan al demonio con el pacto, libremente, y aquellas que constituyen un peligro para su reino. En los santos y en quien busca con radicalidad la santidad, el demonio produce en ellos lo que se conoce como "obsesión" (detallada al final del artículo en Otras formas de acción demoníaca), a través de la cual busca desestabilizar su acción, hacerla ineficaz, y que finalmente desistan de este propósito. Para ello usa de todos los medios a su alcance incluyendo la perturbación física. El mismo Jesús se dejó tentar por Satanás, y se sabe que San Pablo de la Cruz, el santo cura de Ars, el padre Pío y tantos otros fueron golpeados, flagelados y apaleados por demonios, aunque en estos casos se trató de una influencia externa de Satanás para torturarlos, y no de apropiación de sus cuerpos y voluntades.

En la posesión en sí, el demonio, o la entidad diabólica –se dice que no es siempre Satanás mismo el que posee a una persona, sino también diablos, supuestos espíritus del bajo astral y otras entidades proclives al lado oscuro- se apodera del cuerpo en forma permanente, ejerciendo un control total sobre éste, pero a diferencia de lo que muestra la película El Exorciza, donde la niña es víctima de la posesión en forma permanente, adelgaza y se enferma hasta casi morir, pierde por completo su conciencia de identidad y es incapaz de levantarse de la cama donde la tienen atada con correas por la fuerza hercúlea con que se daña a sí misma y a los demás, en la mayoría de los casos los posesos siguen su vida normal, y sólo son presa de los ataques diabólicos en forma intermitente y por un cierto lapso de tiempo. En los accesos severos se produce una agitación febril que se manifiesta en contorsiones, gritos de rabia, groserías y blasfemias hasta perder la conciencia. A esos estados críticos suelen seguir episodios de descanso o sosiego.


Es normal, además, que las víctimas estén bajo cuidados médicos por enfermedades mentales antes de que se descubra que están poseídos, y esto generalmente sucede porque las medicinas no surten el más mínimo efecto. Los síntomas más claros de una posesión demoníaca, tanto a nivel físico y psíquico o de comportamiento, están establecidos por la Biblia en la materia: el Rituale Romanum de la Iglesia Católica, documento que establece los síntomas de la posesión y el rito para combatirla.

Los principales son demostrar un odio furibundo y visceral hacia el nombre, imágenes o cualquier cosa relacionada con Dios, Jesús, los santos, la Virgen y símbolos sagrados, hasta extremos de histeria, psicosis o paranoia; la xenoglosia, o hablar y entender lenguas muertas o desconocidas que la persona no domina; practicar la clarividencia o adivinación para descubrir hechos y situaciones ocultas de las personas y el entorno, incluso a distancia; manifestar una fuerza física sobrehumana, que duplica en mucho a la normal según la edad y contextura de la persona, y una fuerza psíquica con un enorme poder de concentración y sugestión de terceros; predecir hechos futuros; sufrir una transformación integral de la personalidad original que da origen a una nueva forma de ser en extremo violenta, soez, burlona, irritante y odiosa; presentar alguna transformación física en el cuerpo, como llagas o heridas, cambios en la mirada, y endurecimiento de los rasgos faciales; alteraciones notorias en la voz, adquiriendo un tono gutural, ronco, donde cambia radicalmente el tono, cadencia y pronunciación de las palabras, y se suelen emitir fonías animales, como rugidos, quejidos y bramidos; capacidad de practicar la levitación contraviniendo la ley de gravedad, y contorsiones y convulsiones extraordinarias y antifiosiológicas con el cuerpo; emitir desagradables ruidos y hedores corporales, como diarrea, escupitajos y vómitos; capacidad de mover objetos a distancia por grandes y pesados que sean, afectando leyes físicas (telekinesis); generar cambios extremos y brucos de la temperatura del lugar donde se encuentra el poseso.

Las víctimas de la posesión tampoco tienen edad. Se habla incluso de los malditos desde el vientre, bebés de pocos meses que manifiestan un comportamiento asombroso. En España fue famoso el caso de un bebé de 13 meses de edad, aparentemente poseído, que cuando el exorcista le colocó una medalla de San Benito giró su cabeza estando acostado boca abajo, y dijo con mucho enfado y voz ronca, "¡Ándate, márchate!". Obviamente, el niño era demasiado pequeño para hablar.

La batalla

La única forma de combatir los casos de posesión diabólica y desalojar del cuerpo de la persona al espíritu que se ha alojado en él es un rito llamado exorcismo (del griego exousia, que significa juramento, en cuanto a poner al demonio bajo juramento o invocar una autoridad más alta para obligarlo a actuar de manera contraria a sus deseos). Los ritos varían desde simples invitaciones a retirarse hasta ceremonias elaboradas, algunas de las cuales incluyen bailes y estados de trance donde se le pide a Dios ayuda a expulsar al ente ofensivo. Dichas ceremonias incluyen la oración, la quema de incienso y el uso de sustancias sagradas como hierbas, agua bendita o sal. No importa cuánto dure un exorcismo; ya sea días u horas, el demonio siempre sale derrotado.

La práctica del exorcismo tiene su origen en la magia. En la antigua Babilonia (hoy Irak), los sacerdotes rompían una imagen de arcilla o de cera, que simbolizaba al diablo, con el fin de destruir al demonio real. Los griegos y los egipcios también realizaban ritos similares, y en la Biblia abundan diversas referencias al demonio y al exorcismo; de hecho, el Nuevo Testamento relata cómo Jesús expulsaba a los espíritus malignos a través de la oración y de su autoridad: “Jesús lo practicó (Mc 1,25 ss),

En la antigüedad, el exorcismo era pan de cada día ante cualquier persona que manifestara algún grado de violencia extrema o alteración de la personalidad. Hoy, aunque la posesión diabólica se ha puesto en tela de juicio desde que los avances de la psiquiatría han permitido descubrir patologías mentales que se curan o dominan con fármacos, no ha desaparecido del todo, y de tanto en tanto se oye hablar de algún caso de posesión aquí o allá, y el rito del exorcismo está presente en diversas religiones y culturas, lo que demuestra que en todas las civilizaciones se acepta la idea de que existe un espíritu del mal capaz de apoderarse del cuerpo y de la voluntad de una persona. Su uso es común en aquellas sociedades donde se cree que los espíritus interfieren frecuentemente en los asuntos terrenales ocasionando enfermedad, mala suerte y desastres.

El cristianismo, en sus albores, no tenía plenamente asumida la figura del diablo, pero la introdujo aceptando las influencias de otras religiones, así como el contenido evangélico en dicho sentido. El Antiguo Testamento sólo cita un principio divino positivo, y por lo tanto no se entendía que es lo que podía provocar el mal; al no poder admitir otro dios sin caer en un politeísmo que se suponía superado, se echó mano de un ser inferior y se creó la imagen del demonio. Es difícil fijar hasta que punto Jesús lo admitió como un hecho sociológico, o bien, ante los milagros que realizaba, los propios narradores achacaban la sanación a la expulsión de demonios del cuerpo, basados en la creencia de la época de que la enfermedad era indefectiblemente provocada por dichas entidades, además de creerse ellos en la obligación de demostrar que los principios del bien prevalecían sobre los del mal.

Es a partir de los siglos II y III cuando la Iglesia confiere carta de naturaleza al demonio como entidad del mal, y mediados del siglo V empiezan a aparecer los primeros exorcistas que terminan por consolidarse en el siglo VIII. En general, se trataba de clérigos que, además de sus tareas habituales, recibían una preparación especial a fin de capacitarlos para desempeñar tan comprometida responsabilidad.

Hoy, el cristianismo asocia el exorcismo con la posesión demoníaca causada por Satanás, donde se libra una batalla entre el bien y el mal. La Iglesia admite la existencia del diablo y, aunque no es un dogma de fe, también acepta que el maligno tiene poder para poseer a una persona. Dice el Nuevo Catecismo: "El exorcismo esta dirigido a la expulsión de los demonios o a la liberación de una posesión demoníaca a través de la autoridad espiritual que Cristo confió a su Iglesia".

Parte de la base de que el mal existe, y que Jesucristo vino a liberar al hombre del mal y del pecado y de todas las formas de dominación del maligno y sus demonios, que buscan pervertir el sentido de la vida del hombre y alejarlo de la salvación. Por esta razón, Jesucristo expulsaba los demonios y liberaba a los hombres de la posesión de los espíritus malignos, para hallar cabida en el corazón del hombre y darle la posibilidad de conseguir la libertad ante Dios. La Iglesia, que se siente llamada a seguir a Jesucristo, sostiene que ha recibido de Cristo mismo el poder de continuar, en su nombre, su misión para liberar al hombre del mal y de la de la posesión del maligno a través del servicio de sus ministros mediante el exorcismo, dejando en claro que la posesión diabólica no es ni un pecado ni un castigo para los pecados de la persona. “la permisión por parte de Dios de la actividad diabólica constituye un misterio grande, sin embargo nosotros sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman (Rm 8, 28)» (Catecismo de la Iglesia católica, n. 395).

Así, la Iglesia Católica tiene su propio ritual exorcista siempre actualizado, el Rituale Romanum, que data de 1614 y fue revisado en 1998, y en el cual un sacerdote experto y debidamente autorizado por el Vaticano recita oraciones y sigue ciertas prácticas y fórmulas para expulsar a los demonios o espíritus malignos de personas o lugares invocando la autoridad de Jesús.

Pero hoy la cosa no es tan simple como en la antigüedad, y antes de que el rito pueda llevarse a cabo deben probarse rigurosamente los síntomas que presenta la persona como una auténtica posesión por parte de médicos y científicos, descartándose trastornos psiquiátricos y enfermedades mentales, y mediar la aprobación de un obispo diocesano. El Rituale Romanun dice expresamente que "el sacerdote designado para hacer un exorcismo, además de distinguirse por su piedad, prudencia y vida íntegra, debe ser inmune a cualquier ansia de engrandecimiento personal y no confiar en su poder sino en el divino, así como de edad madura y reverenciado no sólo por su cargo sino por sus cualidades morales". El propio Vaticano tiene en la Universidad Lateranense de Roma el Departamento de Parapsicología que estudia estos hechos antes de autorizar el exorcismo. Si bien lo utiliza muchísimo menos que en la antigüedad, no descarta la posesión diabólica en el siglo XXI, ni ha dado por superado el tema, y hasta el mismo Papa Juan Pablo II realizó exorcismos durante tres ocasiones en su pontificado.

Aunque es menos común que en el catolicismo, ya que las iglesias luteranas no conceden ninguna credibilidad teológica a la existencia del demonio, algunos protestantes también realizan exorcismos; los pentecostales y otros carismáticos practican el "ministerio de la entrega", en el cual las personas dotadas arrojan demonios y curan mediante la imposición de las manos.

En el judaísmo, la literatura rabínica del siglo I se refiere al exorcismo con un rito en el que se expulsa al dybbuk, un espíritu maligno o alma errante que toma posesión del alma de la víctima y le causa enfermedades mentales y un cambio de la personalidad. El dybbuk es expulsado a través del dedo meñique del pie de la víctima, y puede ser redimido o bien enviado al infierno. En el hinduismo, budismo, islamismo, shintoísmo y muchas otras religiones, se culpa constantemente a los espíritus y fantasmas por toda suerte de males y se les arroja fuera de lugares y personas. Las técnicas usuales de exorcismo hindú, por ejemplo, incluyen soplar humo de estiércol de vaca, apretar una piedra de sal entre los dedos, quemar estiércol de cerdos, golpear a la víctima o jalarle del cabello, usar monedas de cobre como ofrenda, recitar oraciones o mantras y ofrecer regalos de dulces u otros presentes.

En algunas tradiciones shamánicas se cree que los demonios o espíritus causan enfermedades y desgracias robándose las almas. El shamán entra entonces en un trance extático para buscar y recuperar el alma y expulsar al demonio. De hecho, los chamanes indígenas, y hasta los sacerdotes de las tribus africanas más primitivas son expertos exorcistas, por no mencionar a personas proclives al ocultismo y la magia.

El Rituale Romanum

Es muy posible que una de las más hábiles trampas del demonio para influir en los hombres sea despistar sobre el tema de la posesión y ridiculizarlo, generando fraudes o permitiendo que sea hábilmente encubierta por enfermedades mentales que “aparentemente” se controlan con medicamentos.

Quizás al abrigo de esta idea es que numerosas teorías afirman que tanto el exorcismo como la posesión son meros fraudes o mentalismos, que funcionan por el poder de la sugestión tanto del poseso como del exorcista. Sostienen que desalojar a una entidad tan poderosa como el mismo demonio con rezos, una cruz, un poco de agua, talismanes e insultos es un total disparate que menosprecia el poder de Satanás, y que la posesión sólo ocurre en personas fanáticas de algunas sectas que se dejan dominar y convencer por líderes, aflojando su autocontrol y dándole total cabida a otra persona en su propia mente, pero no al demonio. Los temblores de tipo epiléptico, tan peculiares en los poseídos, reflejarían sólo un conflicto de poderes o energético entre el espíritu-propietario y el espíritu posesor, es decir, un vulgar conflicto energético. Así, el exorcismo se convertiría en un mero fraude o espectáculo, donde un feligrés neurótico, complaciente e inconsciente cede ante las plegarias de su pastor. Meros casos de demencia, más que de auténtica posesión diabólica.

Que el tema se preste a tantas sospechas y fraudes molesta a los más acérrimos convencidos de la acción de Satanás sobre las personas. El sacerdote más experto en exorcismos del mundo, el padre Gabriele Amorth, señaló en una entrevista aparecida en el semanario L’Espresso de Italia, el 11 de junio del 2004, que la Iglesia es culpable del tono de charlatanería y farsa con que se trata el tema, que se ve más como casos de burla o locura que como algo serio. Señaló que el temor al demonio en la Iglesia decae cada vez más, lo que desata las manos del maligno y le ayuda a hacer su trabajo. “La Iglesia ha pasado de un exceso a otro. Para remediar la locura de la caza de brujas, que en vez de ser exorcizadas eran quemadas, ha cancelado todo, diablo y exorcismos. El resultado es regiones católicas enteras que no tienen más exorcistas. El año pasado nosotros los (exorcistas) italianos nos reunimos: éramos ciento setenta” declaró.

Sobre el Rituale Romanum, dice que es absolutamente incompetente, “un desastre. Prohíbe actuar en caso de maleficio, cuando el noventa por ciento de los casos de posesión derivan precisamente de allí. Prohíbe actuar si no se tiene la certeza previa de la acción diabólica, cuando eso sólo se puede comprender cuando se está actuando. Por suerte sigue valiendo el viejo ritual. Yo uso ese, de otra formar tendría que renunciar”.

El Rituale Romanum contenía, en un capítulo especial, las indicaciones y el texto litúrgico de los exorcismos. Este capítulo era el último, y había quedado sin ser revisado después del concilio Vaticano II. La redacción final del Rito de los exorcismos ha requerido muchos estudios, revisiones, renovaciones y modificaciones, consultas a las diversas Conferencias episcopales; todo ello analizado por parte de una Asamblea ordinaria de la Congregación para el culto divino.

Después de 10 años de esfuerzo, el Papa Juan Pablo II aprobó el nuevo texto que fue presentado el 16 de enero de 1999 por el cardenal chileno Jorge Medina Estévez, prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos de la Santa Sede. Detalla el rito del exorcismo propiamente dicho, las oraciones que debe decir públicamente un sacerdote, con el permiso del obispo, cuando se juzga prudentemente que existe un influjo de Satanás sobre lugares, objetos o personas, sin llegar al nivel de una posesión propiamente dicha. Contiene, además, una serie de oraciones que pueden ser dichas privadamente por los fieles cuando sospechan con fundamento que están sujetos a influjos diabólicos.

El cardenal recalcó el poder del exorcismo como una antigua y particular forma de oración que la Iglesia emplea contra el poder del diablo. Textualmente señaló:

«Cuando la Iglesia pide públicamente y con autoridad, en nombre de Jesucristo, que una persona o un objeto sea protegido contra la influencia del maligno y substraído a su dominio, se habla de exorcismo. Jesús lo practicó (cf. Mc 1, 25 ss); de él deriva a la Iglesia el poder y la tarea de exorcizar (cf. Mc 3, 15; 6, 7. 13; 16, 17). De una manera simple, el exorcismo se practica durante la celebración del bautismo. El exorcismo solemne, llamado «gran exorcismo», puede ser practicado sólo por un presbítero y con el permiso del obispo. En esta materia es necesario proceder con prudencia, observando rigurosamente las normas establecidas por la Iglesia. El exorcismo tiene como objeto expulsar a los demonios o liberar de la influencia demoníaca, mediante la autoridad que Jesús ha dado a su Iglesia. Muy diferente es el caso de enfermedades, sobre todo psíquicas, cuya curación pertenece al campo de la ciencia médica. Es importante, por lo tanto, asegurarse, antes de celebrar el exorcismo, que se trate de una presencia del maligno y no de una enfermedad (cf. Código de derecho canónico, c. 1172)» (Catecismo de la Iglesia católica, n. 1673).

La sagrada Escritura nos enseña que los espíritus malignos, enemigos de Dios y del hombre, realizan su acción de modos diversos; entre éstos se señala la obsesión diabólica, llamada también posesión diabólica. Sin embargo, la obsesión diabólica no constituye la manera más frecuente como el espíritu de las tinieblas ejerce su influjo. La obsesión tiene características de espectacularidad; en ella el demonio se apropia, en cierto modo, de las fuerzas y de la actividad física de la persona que sufre la posesión. No obstante esto, el demonio no puede adueñarse de la libre voluntad del sujeto, lo que impide el compromiso de la libre voluntad del poseído, hasta el punto de hacerlo pecar. Sin embargo, la violencia física que el diablo ejerce sobre el obseso constituye un incentivo al pecado, que es lo que él quisiera obtener. El ritual del exorcismo señala diversos criterios e indicios que permiten llegar, con prudente certeza, a la convicción de que se está ante una posesión diabólica. Es solamente entonces cuando el exorcista autorizado puede realizar el solemne rito del exorcismo. Entre estos criterios indicados se encuentran: el hablar con muchas palabras de lenguas desconocidas o entenderlas; desvelar cosas escondidas o distantes; demostrar fuerzas superiores a la propia condición física, y todo ello juntamente con una aversión vehemente hacia Dios, la santísima Virgen, los santos, la cruz y las sagradas imágenes”.

Otras formas de acción demoníaca

La posesión es la forma más cruel y extrema que tiene el demonio para actuar sobre una persona y apoderarse de ella, pero no la única. Existe también la vejación diabólica, que consiste en trastornos y enfermedades más o menos graves que pueden llevar al sujeto a perder el conocimiento y a cometer acciones o pronunciar palabras de las que la persona no es responsable. En la Biblia, por ejemplo, Job no sufría una posesión diabólica, pero fue gravemente atacado a través de sus hijos, sus bienes y su salud. La mujer jorobada y el sordomudo sanados por Jesús no sufrían una posesión diabólica total, sino la presencia de un demonio que les provocaba estos trastornos físicos. San Pablo, desde luego, no estaba endemoniado, pero sufría una vejación diabólica consistente en un trastorno maléfico: "Por lo cual, para que yo no me engría por haber recibido revelaciones tan maravillosas, se me ha dado un sufrimiento, una especie de espina en la carne [se trataba evidentemente de un mal físico], un emisario de Satanás, que me abofetea" (2 Cor. 12, 7).

Se identifican, además, los casos de dolor externo, donde la persona experimenta sufrimiento físico como palizas, azotes, y heridas causadas por objetos que caen, empujones. El cura de Ars, San Pablo de la Cruz y el Padre Pío también fueron víctimas de esta acción diabólica, si bien de carácter externo.
Por otro lado, está la obsesión diabólica, donde la voluntad de la persona se mantiene libre, pero es oprimida por pensamientos y tentaciones obsesivas que la mantienen en un estado de postración, con continuos deseos de suicidio. El demonio ataca el alma de la persona. Algunos santos atacados por estas tentaciones conservaron en el interior de su alma una paz inalterable, como le ocurría el Cura de Ars. Casi siempre las obsesiones influyen en los sueños.

La sujeción diabólica, en tanto, llamada también dependencia diabólica, se genera cuando la persona se somete deliberadamente a la servidumbre del demonio mediante el pacto de sangre con el diablo y la consagración a Satanás.

Otro cuadro es la opresión diabólica, que produce una especie de racha de mala suerte en la salud, el trabajo, las afecciones, las relaciones con otros de la persona. Sus síntomas incluyen ataques inexplicables de furia y una tendencia hacia estar completamente aislado.

La infestación diabólica es otra situación donde la actividad maléfica está dirigida hacia lugares, objetos y animales.

¿Porqué los judíos rechazan a Jesús?


Por Rabino Shraga Simmons

Todo el mundo sabe que los judíos ortodoxos no siguen a Jesús ni creen en El como una figura mesiánica. Es más, aún esperan la venida del Hijo de Dios. Lo que muy pocos saben, es por qué los judíos no reconocen la divinidad de Jesús. El propósito de este artículo no es despreciar otras religiones, sino plantear y clarificar la posición judía. Cuanto más información haya para escoger, la gente podrá tomar mejores decisiones acerca de sus vidas espirituales. Durante 2000 años, la teología judía ha rechazado al Cristianismo. ¿Por qué? Un rabino judío responde.



Los judíos no aceptan a Jesús como su Mesías porque:

- Jesús no cumplió las profecías mesiánicas.

- El cristianismo contradice la teología judía.

- Jesús no cumplió con los requisitos de Mesías.

- Los versículos bíblicos referentes a "Jesús" son traducciones incorrectas.

- La creencia judía está basada en una revelación nacional.

Desglosando los puntos anteriores, tenemos que:

Jesús No Cumplió las Profecías Mesiánicas.

¿Qué es lo que el Mesías tiene que lograr?

La Biblia dice que debe:

- Construir el Tercer Templo (Ezequiel 37:26-28)

- Reunir a todos los judíos de regreso en la tierra de Israel (Isaías 43:5-6).

- Traer una era de paz mundial, acabar con el odio, la opresión, el sufrimiento y la enfermedad. Como está escrito: "Una nación no levantará espada contra otra nación; y tampoco los hombres estudiarán más cómo hacer guerra"(ver Isaías 2:4).

- Esparcir un conocimiento universal sobre el D-os de Israel - uniendo a toda la raza humana como una. Como está escrito: "D-os será Rey sobre todo el mundo - ese día, D-os será Uno y Su Nombre será Uno" (Zacarías 14:9).

El hecho histórico es que Jesús no cumplió con ninguna de estas profecías mesiánicas.

El Cristianismo contradice la teología judía

¿Dios como tres?

La idea cristiana de la trinidad divide a Dios en tres entes separados: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo (Mateo 28:19).

Esto contradice al Shemá, la base de la creencia judía: "Escucha Israel, el Señor es nuestro Dios, el Señor es UNO" (Deuteronomio 6:4). Los judíos declaran la unicidad de Dios cada día, escribiéndola en los marcos de sus puertas - las mezuzot, y atándola a sus brazos y a sus cabezas - los tefilín. Esta aseveración de la unicidad de Dios son las primeras palabras que se le enseñan a un niño judío, y las últimas palabras que se dicen antes de morir.

En la ley judía, el adorar a una trinidad divina es considerado idolatría - uno de los pecados cardinales por los que un judío debe dar la vida antes de transgredirlo. Esto explica por qué durante las inquisiciones y durante toda nuestra historia, los judíos han preferido dar sus vidas antes que convertirse.

¿El hombre como Dios?

Los cristianos creen que Dios vino a la tierra en forma de un hombre, como Jesús dijo: "Yo y el Padre somos uno" (Juan 10:30).

Maimónides dedica la mayoría de su libro "La Guía de los Perplejos" a la idea fundamental de que Dios carece de cuerpo, es decir de una forma física. Dios es Eterno, está por encima del tiempo. Es Infinito, más allá del espacio. No pudo haber nacido y no puede morir. Decir que Dios asume una forma humana hace a Dios pequeño, destruyendo Su Unicidad y Divinidad, como dice la Torá: "Dios no es un mortal" (Números 23; 19).

El judaísmo dice que el Mesías va a nacer de padres humanos, con atributos físicos como cualquier otra persona. No va a ser un semi-dios, y no va a poseer características sobrenaturales. De hecho, un individuo vive en cada generación con la capacidad de tomar el papel de Mesías (ver Maimónides- Leyes de Reyes 11:3).

¿Intermediario para el rezo?

Una idea básica del cristianismo es que el rezo debe ser dirigido a través de un intermediario - por ejemplo confesar los pecados a un cura. Jesús mismo es un intermediario, como él mismo dijo: "Ningún hombre venga hacia al Padre sino a través mío".

En el judaísmo, el rezo es una cuestión totalmente privada, entre cada individuo y Dios. Como la Biblia dice: "Dios está cercano a todo aquel que lo llame iverdaderamente" (Salmos 145: 18). Más aún, los Diez Mandamientos dicen: "No debes tener otros dioses delante de Mí", es decir que está prohibido poner un mediador entre Dios y el hombre. (Ver Maimónides - Leyes de idolatría cap. 1).

Participación en el mundo físico

El cristianismo comúnmente trata al mundo físico como algo malo que debe ser evitado. María, la mujer cristiana más sagrada es retratada como una virgen. Entre los curas y las monjas se maneja el celibato. Los monasterios están en lugares remotos y alejados.

Por el contrario, el judaísmo cree que Dios creó el mundo físico para nuestro beneficio, no para frustrarnos. La espiritualidad judía se obtiene mediante la utilización del mundo físico de manera tal que lo eleva. Las relaciones íntimas en un contexto adecuado es uno de los actos más sagrados que una persona puede realizar.

El Talmud dice que si una persona tiene la oportunidad de probar una fruta nueva y se rehusa a hacerlo, tendrá que rendir cuentas de ello en el mundo venidero. Las escuelas rabínicas judías enseñan cómo vivir dentro del bullicio de la actividad comercial. Los judíos no se retiran de la vida, la elevan.

Mesías como profeta

Jesús No Cumplió Con los Requisitos de Mesías.

Jesús no fue un profeta. La profecía sólo puede existir cuando la tierra está habitada por una mayoría de judíos. Durante el tiempo de Ezrá (C. año 300 a.e.c.) la mayoría de los judíos se rehusaron a desplazarse de Babilonia hacia Israel, por ende la profecía terminó con la muerte de los últimos profetas - Jagai, Zacarías y Malají.

Jesús apareció en la escena aproximadamente 350 años después de que la época de los profetas había terminado.

Descendiente de David

El Mesías debe ser descendiente del Rey David por el lado paterno (Ver Génesis 49:10 e Isaías 11:1). De acuerdo al cristianismo que dice que Jesús fue producto de un nacimiento de una virgen, él no tuvo un padre - y por ende no pudo haber tenido la posibilidad de cumplir la profecía mesiánica de ser descendiente del rey David por el lado paterno!

Observancia de la Torá

El Mesías va hacer que el pueblo judío cumpla con todas las leyes de la Torá. La Torá plantea que todas las mitzvot permanecerán obligatorias para siempre y que cualquiera que venga a cambiar la Torá es inmediatamente identificado como un falso profeta (Deuteronomio 13; 1-4).

A lo largo del nuevo testamento Jesús contradice a la Torá y dice que seis mandamientos ya no son aplicables (Juan 1:45 y 9:16, Acts 3:22 y 7:37).

Los Versículos Bíblicos Referentes a "Jesús" son Traducciones Incorrectas

Los versículos bíblicos sólo pueden ser entendidos al estudiar el texto en su idioma original - lo que revela muchas discrepancias con la traducción cristiana.

Una Virgen Dio a Luz

La idea cristiana de que una virgen dio a luz ha derivado de un versículo en Isaías que describe a una "almá" dando a luz. La palabra hebrea "almá" siempre ha significado "una mujer joven", pero los teólogos cristianos vinieron siglos después a traducirla como "virgen". Esto está de acuerdo con la idea pagana de los mortales siendo absorbidos por dioses.

Crucifixión

El versículo en Salmos 22:17 dice: "Como un león ellos están en mis manos y pies". La palabra hebrea keari (como un león) es gramaticalmente similar a la palabra ãclavadoä. Sin embargo, el cristianismo lee el versículo como una referencia al crucifijo: "Ellos perforaron mis manos y pies".

Un Sirviente que Sufre

Los cristianos declaran que en el libro de Isaías capítulo 53 el texto se refiere a Jesús. Pero en realidad, el profeta Isaías en el capítulo 53 de su libro continúa directamente el tema del capítulo 52 describiendo el exilio y la redención del pueblo judío. Las profecías están escritas en el singular puesto que los judíos ("Israel") son considerados como una unidad. La Torá está llena de ejemplos del pueblo judío considerado con un pronombre singular.

Irónicamente las profecías de persecución de Isaías se refieren en parte al siglo XI cuando los judíos fueron torturados y matados por las cruzadas que actuaron en nombre de Jesús.

¿De dónde surgieron estas traducciones erróneas? San Gregorio, el Arzobispo de Nanianuz del siglo IV escribió: "Un poquito de jerga es todo lo que se necesita para imponerse sobre la gente. Cuanto menos comprendan, más admirarán".

La creencia judía está basada en una revelación nacional

De las 15.000 religiones que existieron en la historia de la humanidad, sólo el judaísmo basa sus creencias en una revelación nacional - es decir: Dios hablándole a todo el pueblo. Si Dios va a comenzar una religión, tiene sentido que se lo diga a todos, y no sólo a una persona.

El judaísmo, único entre la mayoría de las religiones principales del mundo, no basa sus creencias en "declaraciones de milagros" para establecer su religión. De hecho la Biblia dice que Dios algunas veces garantiza el poder de "milagros" a los charlatanes, para poder probar la lealtad de los judíos hacia la Torá (Deuteronomio. 13:4).

Maimónides dice (Pilares de la Torá cap. 8):

Los judíos no creyeron en Moshé, nuestro maestro, por los milagros que realizó. Cuando la creencia de una persona está basada en ver milagros, tiene dudas persistentes, porque es posible que los milagros fueron hechos a través de la magia o la brujería. Todos los milagros realizados por Moshé en el desierto ocurrieron porque fueron necesarios, y no como prueba de su profecía.

¿Cuál fue entonces la base de la creencia judía? La revelación en el Monte Sinai, que vimos con nuestros propios ojos y escuchamos con nuestros oídos, sin depender del testimonio de otros· Como está escrito: "Cara a cara, Dios habló contigo..". La Torá también cita: "Dios no hizo este pacto con nuestros padres, sino con nosotros - que estamos todos vivos hoy" (Deuteronomio 5:3).

El judaísmo no es "milagros". Es la experiencia personal de cada hombre, mujer y niño.

Judíos y gentiles

El judaísmo no demanda que todos se conviertan a la religión judía. La Torá de Moshé es la verdad para la humanidad, sea la persona un judío o no. El rey Salomón le pidió a Dios contestar los rezos de los no-judíos que iban al Templo Sagrado (Reyes I 8:41-43). El profeta Isaías se refiere al Templo como la "Casa para las naciones". El servicio en el Templo durante Sucot presentaba 70 sacrificios animales correspondientes a las 70 naciones del mundo. (De hecho, el Talmud dice que si los romanos se hubieran dado cuenta del beneficio que obtenían del Templo, nunca lo hubieran destruido).

Los judíos nunca han buscado convertir a la gente, puesto que la Torá prescribe un camino adecuado para los gentiles, llamado las "siete leyes de Noaj". Maimónides explica que cualquier ser humano, que con fe observa estas leyes morales básicas, gana un lugar propio en el cielo.